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Reconocimientos
Don Luis y don Roberto Poma

La sociedad política salvadoreña tiene problemas para ponerse de acuerdo. Sin embargo, es muy positivo que cuando se trata de reconocer los aportes y logros de distinguidos ciudadanos exista amplio consenso

Publicada 20 de Diciembre 2005, El Diario de Hoy

Rodrigo Chávez*
E
l Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com

El escritor y ganador del Premio Nóbel de Literatura de 1925, George Bernard Shaw, escribió: “Este es el verdadero placer de la vida… El poder servir a un propósito más grande que uno mismo. Yo soy de la opinión que mi vida pertenece a toda la sociedad y mientras viva, será mi privilegio hacer todo lo que pueda por ella.

La vida no es una pequeña vela para mí. Es una antorcha espléndida que me han confiado por un momento y quiero hacerla brillar lo más que pueda, antes de dársela a las futuras generaciones”.
La semana pasada dos distinguidos ciudadanos, don Luis Poma y su hijo don Roberto Poma, fueron galardonados justamente por haber tenido una vida tal como Shaw mencionaba.

La Alcaldía de San Salvador nombró a un tramo de la 49 Avenida Sur en honor a don Luis Poma, reconociendo sus múltiples logros empresariales y su dedicación a causas benéficas. Por ejemplo, la Fundación Salvadoreña para la Salud y el Desarrollo Humano (FUSAL), fue creada por don Luis Poma para ayudar a los damnificados del terremoto de 1986 y desde esa fecha, ha ayudado a miles de personas, a través de distintos programas de Ayuda-Médico Hospitalaria y de Desa-rrollo Habitacional.

Por otra parte, el Ministro de Turismo, Lic. Rubén Rochi, otorgó, también la semana pasada, a don Roberto Poma el Premio Nacional de Turismo, el cual fue recibido por su hijo, Alejandro Poma. El premio fue otorgado por los aportes del Lic. Poma, durante su gestión como presidente del Instituto Salvadoreño de Turismo (ISTU), en el período 1974-1975.

Don Roberto Poma logró que El Salvador se convirtiera en el primer país latinoamericano en ser sede del certamen de Miss Universo. Adicionalmente, dirigió la iniciativa de trasladar el Aeropuerto Internacional de El Salvador hacia las afueras de San Salvador y convertirlo en un aeropuerto de clase mundial. Durante su gestión al frente del ISTU, el Lic. Poma luchó por construir una marca-país y promovió a El Salvador en el mundo con el slogan: “El Salvador, país de la sonrisa”.

Ambos, don Luis y don Ro-berto Poma, tuvieron la fortaleza de separarse de lo urgente y enfocarse en grandes proyectos y visiones. El mundo moderno nos enseña a ser adictos lo urgente, a estar siempre ocupados. La ocupación constante nos valida internamente y nos hace sentirnos útiles y efectivos. Esta adicción a lo urgente nos impide dedicarnos a causas humanitarias y socialmente necesarias. Pocas personas tienen la fortaleza de separarse de lo urgente y tener visiones de ayudar a los demás.

Don Luis y don Roberto Poma hicieron exactamente eso y por ello, estos homenajes son un justo reconocimiento a sus importantes labores. Todos necesitamos sentirnos parte de algo más importante que nosotros mismos y sentir que aportamos a una causa noble y justa. De lo contrario, la felicidad se vuelve mucho más difícil de alcanzar.

El gran escritor Fyodor Dostoievski siempre discutió sobre el impacto que la profesión u oficio de una persona tiene sobre su vida. El dijo: “Para destruir a un hombre de forma completa, para hacerle el mayor de los daños, todo lo que se necesita es darle un trabajo absolutamente inútil e irracional”.

Claramente, la calidad de nuestras actividades y la nobleza de ellas nos ayudan a tener una mejor calidad de vida. Las personas dedicadas a actos sin sentido y sin ninguna visión de bienestar para alguien aparte de sí mismos mueren lentamente cada día. Como escribió Johann Wolfgang Goethe: “Una vida inútil es una muerte prematura”.

El legado de don Luis y don Roberto Poma es una vida llena de importantes obras, grandes visiones, ayuda a los demás y servicio a la patria. Como ha dicho repetidas veces el presidente del Grupo Poma, Ing. Ricardo Poma: “Solamente el que es capaz de ver lo invisible, es capaz de hacer lo imposible”.

Un aspecto muy importante de los homenajes de la semana pasada fue el consenso multipartidista que reflejaron. Don Luis Poma recibió un homenaje de una alcaldía dominada por miembros de la oposición política. Don Roberto Poma recibió un premio nacional de un ministerio de un gobierno de ARENA.

La sociedad política salvadoreña generalmente tiene problemas para ponerse de acuerdo. Sin embargo, es muy positivo que cuando se trata de reconocer los aportes y logros de distinguidos ciudadanos exista amplio consenso.

Las contribuciones al país de don Luis y don Roberto Poma están por encima del debate político y los hechos de la semana pasada confirman justamente eso.

*Columnista de El Diario de Hoy.

 

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