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Comentario de la semana
Radiografía del país

Precisamente por ser sumamente compleja la lucha contra la delincuencia, la realidad cotidiana y los últimos acontecimientos deberían hacernos a todos reaccionar e iniciar una cruzada nacional

Publicada 17 de Diciembre 2005, El Diario de Hoy

Eduardo Torres*
E
l Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com

A exactas dos semanas de cerrar 2005 y a tres meses de las elecciones de marzo, hay en el país aspectos muy positivos, como el principio de la reversión del entrampamiento económico, pero también negativos, como algunas horrendas resoluciones judiciales, que hacen que la situación del país pueda verse --aunque no debería ser así-- desde dos ópticas diferentes, enfrentadas entre sí.

Por identificarme con la filosofía de un reconocido autor espiritual, quien afirmó que “Hacer crítica, destruir, no es difícil: el último peón de albañilería sabe hincar su herramienta en la piedra noble y bella de una catedral. Construir: ésta es la labor que requiere maestros”, pues inicio con lo positivo.

La debilidad institucional --que para un pensador como José María Aznar es el principal problema que existe en Latinoamérica-- es reforzada, al menos la institución Presidencia de la República, por la gestión de su actual inquilino. Independientemente de los índices de popularidad, la gente siente, según la última encuesta de la Cid Gallup, que el Presidente “es sincero y que actúa en beneficio del país”.

A nivel personal, percibo que el salvadoreño común continúa sintonizando con “Tony Saca” --así le ven--, que presente por todos lados, habla directo y sin complicaciones sobre los más sentidos temas de la población.

Políticamente, esto pone en jaque al principal partido de oposición, pues en términos de opinión pública tanto el Ejecutivo como ARENA se están moderando, haciendo más perceptible el contraste existente.

En cuanto a los principales problemas que afectan a los salvadoreños --y vaya que la seguridad física y cómo anda la billetera son los que en especial marcan las encuestas en cualquier sociedad democrática--, la gente, según el estudio de diciembre de Cid Gallup, a pesar que se siente afectada por su situación económica y siente el alza en el costo de la vida, pues algo deberá estar percibiendo porque se amplía la brecha, 44% a 37%, favorable a quienes piensan que el país va por el rumbo correcto versus el equivocado.

Fue en la medición anterior de Cid Gallup (octubre), cuando se empezó a revertir la tendencia pesimista sobre el rumbo del país, al obtenerse un 42 a 40%, favorable hacia quienes piensan que vamos por el rumbo correcto.

Habiéndome desempeñado durante los tres últimos años en el sector servicios, tuve la oportunidad de llegar al interior de varias empresas --vaya que de verdad le agradezco a cada uno de quienes me dieron esa oportunidad-- y lo que ahí encontré fue liderazgo, visión empresarial altamente sofisticada, éxito y consecución de metas. No me extrañó, por lo tanto, el ajuste que sobre el crecimiento para este año hizo hace dos días el gabinete económico.

Más importante que si será 2.8 o 2.5%, el punto de fondo es que parecería ser que estamos empezando a romper el nudo gordiano del estancamiento económico en el que por cerca de diez años hemos estado, a dos semanas plazo de la entrada en vigencia del TLC con los Estados Unidos, como oportunidad histórica de crecimiento.

Los problemas de fondo, desde mi punto de vista, son la inestabilidad política y la seguridad. La ciudadanía, dicen los analistas de Cid Gallup, “siente temor de verse atacada por la delincuencia”. Un 54% considera que ésta ha aumentado durante el último año, considerando un 56% que es poco o nada la funcionalidad de la “Mano Dura”, versus un 38% que dice mucho o algo. Es decir, tiene también su buena base de apoyo esta política, el problema es que la percepción popular es que no se está ganando la lucha contra la criminalidad.

Para muestra un botón: en 1 de cada 4 hogares, según Cid Gallup, hay algún miembro de la familia que ha sido víctima del hampa, y en la zona del Gran San Salvador, aumenta dicho promedio a 1 de cada 3 hogares.

Precisamente por ser sumamente compleja la lucha contra la delincuencia, la realidad cotidiana y los últimos acontecimientos deberían hacernos a todos reaccionar e iniciar una cruzada nacional hasta lograr una política de Estado. Lo demás, poco a poco, continúa marchando mejor.

*Lic. en Ciencias Jurídicas y columnista de El Diario de Hoy

 

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