Economía
globalizada
El Diario de Hoy
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Apartir del 1 de enero de 2006, los trámites en las aduanas de
El Salvador tendrán diversidad de variantes para los importadores
y exportadores de mercaderías, desde y hacia Estados Unidos, respectivamente,
ante la vigencia de las disposiciones del Tratado de Libre Comercio (TLC).
Para el despacho y retiro de productos se presentará un certificado
de origen que puede ser firmado por el productor, por el importador o
por el exportador.
La entrega de mercaderías podría efectuarse hasta en 48
horas, debido a que las empresas importadoras serán previamente
calificadas en cuanto al comportamiento que han solido tener ante el pago
de aranceles o de impuestos.
La compañía que demuestre que sus pagos al fisco han sido
puntuales, y sus informes verídicos, tendrán la facilidad
de obtener sus productos, aunque no haya pagado los impuestos en el mismo
momento de presentarse en aduanas, debido a que la calificadora tiene
un buen récord de sus transacciones y obligaciones.
Infracciones
En cambio, las empresas que incumplan los requisitos del TLC, entre ellos
las normas de origen, incurrirán en infracciones administrativas
fiscales o penales.
En las reformas que esta semana hizo la Asamblea Legislativa a la Ley
de Simplificación Aduanera, se considera como infracción
la declaración falsa sobre el origen de las mercaderías.
El infractor será sometido a sanciones fiscales o penales, es decir,
al pago de los impuestos correspondientes, o a la cárcel, si otorga
informes falsos sobre la procedencia de los productos que importa o que
exporta, con el ánimo de beneficiarse de las exenciones fiscales
del TLC.
Un importador o exportador puede reportar a la aduana que el contenido
del producto es de materia prima centroamericana, cuando en realidad es
asiática. En tal caso, si la aduana detecta la falsedad, impide
la salida o la entrada del artículo y sanciona al empresario a
cargo.
Sin embargo, las reformas contemplan atenuantes en las sanciones fiscales
o penales, en caso de que el declarante corrija voluntariamente la información
del origen de sus productos.
Las reformas a las leyes de aduanas también dan nuevos derechos
a los empresarios, ya que si éstos consideran que alguna resolución
aduanera sobre aranceles u el origen de los productos le afecta, puede
acudir a un tribunal de apelaciones, en lugar de ir a un juzgado, para
buscar una solución.
Los empresarios, junto a las autoridades aduaneras, contarán con
un reglamento nacional para determinar el origen de los bienes, así
como también otro reglamento nacional para aplicar las medidas
de salvaguardia.Las salvaguardias del Tratado se utilizan para proteger
la producción local, en casos de importaciones de bienes estadounidenses
que afecten la fabricación nacional.
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