DPA
El
Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
 |
| Respuesta. Los ultraderechistas, hinchada de la Lazio, han vuelto habitual las banderas con la cruz gamada, símbolo nazi, en el estadio romano y en otros campos.
Foto: EDH/EFE |
Puños cerrados, brazos extendidos, pancartas y confrontación entre hinchadas.
Estos son algunos de los símbolos ideológicos que se dejan ver en los estadios de fútbol italianos, donde la política le está ganando espacio al deporte.
“Fuera la política de los estadios”, pidió ayer a coro toda Italia, en alerta después del nuevo saludo fascista del jugador de la Lazio Paolo Di Canio a una parte de sus aficionados en el encuentro contra el Livorno el domingo.
Di Canio, que ya recibió una multa de 10 mil euros la temporada pasada por realizar el mismo gesto (el brazo y la mano extendidos), corre ahora el peligro de recibir una nueva sanción, incluso mayor, al ser reincidente.
No hay arrepentimiento
Pese a todo, Di Canio no se arrepiente, porque para él no hay nada malo en saludar así. “Yo no puedo evitar saludar de esta manera”, dijo y añadió que no entiende por qué el gesto fue ampliamente criticado.
Su acción, en cualquier caso, aumentó la tensión de un partido en el que una parte de los hinchas de cada equipo se dedicó más a gritar consignas políticas que a animar a sus jugadores.
Los “ultras” del Livorno se consideran políticamente cercanos a la extrema izquierda y durante los partidos de su equipo muestran banderas de la Unión Soviética y el rostro del Sguerrillero Ernesto “Che” Guevara, mientras que uno de los grupos de “ultras” de la Lazio es de extrema derecha y durante el encuentro mostraron banderas con la cruz gamada, un símbolo nazi.
Las máximas autoridades y los aficionados del fútbol italiano criticaron en numerosos medios la injerencia de la política en el fútbol.

|