Francisco Torres/Josué Bonilla
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
 |
|
Cambios. Los reclusos fueron custodiados por la Unidad
de Mantenimiento del Orden. Foto: EDH
|
Alrededor de 21 reclusos del penal de San Francisco Gotera, en Morazán, fueron trasladados ayer por agentes de la Unidad del Mantenimiento y el Orden de la Policía (UMO) hacia el presidio de Cojutepeque.
Custodios de la cárcel informaron que los internos se negaron a ingresar a sus celdas la noche del sábado, lo que obligó a las autoridades a realizar una requisa y los cambios.
La seguridad penitenciaria y la policía usaron la fuerza para tratar de someter a los reos, lo que desató una revuelta que no dejó daños materiales ni humanos.
Detonante
Los empleados agregaron que los problemas iniciaron luego que en el interior del centro se conoció del homicidio de María Lorena Amaya Palacios, de 25 años, y Edith Guadalupe Guardado Galdámez.
Las mujeres, quienes eran esposas de dos reos, fueron asesinadas a balazos después que habían pasado la noche en la visita íntima, con sus cónyuges.
 |
|
Pandilleros. Entre los internos hay seis de la mara 18. .Foto: EDH |
Un custodio que pidió el anonimato explicó que durante el sábado hubo conatos de pleitos entre pandilleros y reos comunes y roces entre pandillas rivales.
Los internos se tomaron los recintos e impidieron la entrada al personal de seguridad carcelaria.
A las 6:00 de la mañana de ayer, la UMO había controlado la situación.
En la requisa la policía decomisó varias armas de fabricación artesanal.
Por la tarde las visitas de se habían reanudado.
 |