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Empresarios reconocen victoria de Morales

El empresariado reconoció el lunes la "contundente victoria" del líder indígena Evo Morales en la elección presidencial en la víspera, pero le pidieron "respeto a la seguridad jurídica"

Publicada 19 de Diciembre 2005 , El Diario de Hoy

(AP)
El Diario de Hoy

nacional@elsalvador.com

"Fue un resultado contundente, tendremos un gobierno legal y legítimo que es lo que hemos pedido", dijo el presidente de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB), Roberto Mustafá.

"El país necesita crecimiento y desarrollo y para eso requiere de inversión y para que se pueda invertir se necesita seguridad jurídica", agregó, en declaraciones a la prensa.

Aunque todavía se trata de proyecciones en boca de urna, las principales cadenas anticiparon que Morales, de 46 años, obtuvo algo más del 50% de los votos que requiere para ser elegido Presidente directamente, sin la intermediación del Congreso.

La red ATB le asignó un 51,1% frente a su principal rival el conservador Jorge Quiroga, que logró 31,3%. Quirolga reconoció su derrota y felicitó a Morales el mismo domingo.

La Corte Nacional Electoral (CNE) comenzó el conteo el domingo y anunció que los resultados oficiales se entregarán el 12 de enero, informó a la AP su oficina de prensa.

Si las proyecciones se confirman, será la primera vez desde 1963 que un candidato obtiene la más alta votación en las urnas.

El nuevo gobierno asumirá funciones el 22 de enero para cinco años y las tareas para la transmisión de mando han comenzado, anunció el lunes el portavoz presidencial Julio Pemintel.

Los medios de prensa calificaron el lunes el triunfo de Morales como histórico y anticipan que será el próximo presidente. De ser así, el ex líder sindical de los cocaleros será el primer mandatario indígena de este país. Según las estadísticas, Bolivia cuenta con un 67% de indígenas.

"Hemos ganado, quiero decirles que aymaras, quechuas, chiquitanos y guaraníes seremos presidente. Quiero pedirles a todos que no me abandonen, ahora los necesito para gobernar", fueron las primeras palabras de Morales en la ciudad de Cochabamba al centro de Bolivia el domingo en la noche.

Durante su campaña, Morales enarboló un discurso antiimperialista, antineoliberal y de abierta simpatía al presidente venezolano Hugo Chávez, aunque en los últimos días moderó su retórica.

La lucha por la defensa de la hoja de coca, base de la cocaína, fue la bandera que lo llevó en 1997 a saltar a la política. Entonces se presentó como candidato a la presidencia por primera vez, pero sólo obtuvo el 3,8% de los votos.

En 2002 logró el segundo lugar con algo más del 20% de los votos, y desde entonces se convirtió en el dirigente más poderoso del país, por su fuerte representación en el Congreso, y por su capacidad de movilizar a sus bases en bloqueos carreteros o marchas que contribuyeron a la caída en 2003 del presidente Gonzalo Sánchez de Lozada y de Carlos Mesa, en junio pasado.

"Ya no es un problema ganar, sino gobernar", dijo el propio Morales. Y esa será su prueba de fuego. Durante la campaña anunció la "recuperación de los hidrocarburos" y declaró que son nulos los 76 contratos firmados con las petroleras.

Si Morales llega a ser Presidente esa será su primera batalla. Una ley impulsada por su partido el Movimiento al Socialismo (MAS) elevó impuestos a las petroleras hasta el 50% en mayo pasado, pero las empresas rechazan que la ley les obligue a cambiar sus contratos y anticiparon que podrían apelar a los tribunales internacionales.

El otro tema central que deberá enfrentar es la coca. Durante su campaña anticipó que emprenderá una campaña interna y externa para despenalizarla, pero su propuesta no agrada al gobierno estadounidense que financia los programas para erradicar ese cultivo.

Tendrá mayoría en la Cámara de Diputados pero sólo podría controlar la mitad de los escaños del Senado que tiene poder de veto. Su otro frente será los fuertes grupos empresariales de Santa Cruz y Tarija donde no ganó. En el otro frente está la ciudad de El Alto, vecina a La Paz, una de las más pobres y escenario de protestas sociales que tumbaron al presidente Gonzalo Sánchez de Lozada.

Allí Morales arrasó en el voto. "Lo que está claro acá es que el país está pidiendo cambios y esa gente (El Alto) espera cambios del próximo presidente", declaró el analista Carlos Alarcón.



 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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