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Pedro
Roque*
El Diario
de Hoy
editorial@ elsalvador.com
Hace diecinueve años más o menos, en esta misma fecha,
organizamos en Valencia un evento con el título: “A las puertas
del MCE”, en el que con franqueza repasamos con muchos empresarios
los “Diez retos”, que después de analizar y conocer
cómo funcionan las empresas alemanas, por haber vivido en este
país casi once años, tenían que afrontar las empresas
españolas, para que la entrada en el Mercado Común Europeo,
en lugar de una amenaza fuera una gran oportunidad.
Pero fíjense… 1986 fue el año en que se publicaron
las Normas Internacionales ISO 9000 para la Gestión de la Calidad,
faltaban 10 años para que se desarrollaran las ISO 14000 para la
Gestión Medioambiental y 13 para que se pensara en las OHSAS 18000
para la Gestión y Prevención de Riesgos y la Salud Laboral,
China era un gigante dormido, Taiwán y Corea eran países
emergentes, a la informática tenían acceso sólo las
empresas medianas y grandes, pues era cara y complicada, los teléfonos
celulares pesaban un kilo, trabajábamos con discos y bandas magnéticas,
pues los CD aún no existían y la Internet, tal como la utilizamos
hoy, aún era ciencia ficción.
Esta semana participaré en un evento parecido, con la diferencia
de que en lugar de “DIEZ” son “VEINTICINCO RETOS”
los que tienen que afrontar las empresas salvadoreñas, para que
el TLC sea una excelente oportunidad y no un gran riesgo.
Supongo que si usted es empresario, seguramente ya ha reflexionado en
qué, cómo y a partir de cuándo empezará a
sentir los efectos del TLC en su negocio. Si me permite y por mi experiencia
con la entrada de España en el Mercado Común Europeo y luego
en la Comunidad Europea, desde ya le digo, que sin importar a qué
se dedica su empresa o negocio, sea usted empresario, director, gerente,
jefe, supervisor, empleado o como ciudadano, más temprano o con
efecto retardado, directa o indirectamente, en positivo y, Dios quiera,
que no en negativo, el TLC le afectará. Pues nos guste o no, estemos
o no de acuerdo con la firma y con la forma que se negoció, el
TLC nos afectará a todos.
De la misma forma que ha sucedido en España y en cada uno de los
países que se han ido integrando y están preparándose
para entrar en la Comunidad Europea en el próximo año y
los que siguen.
En Europa los tratados incluyen la libre circulación de “productos”,
“personas” y “capitales”. El TLC con los Estados
Unidos se limita a la libre circulación de productos y algunos
servicios. Seguramente, en una segunda fase, empezarán a circular
más los capitales en inversiones y repatriación de beneficios.
Dios quiera que al final del año próximo tengamos un primer
balance positivo a favor de nuestra economía.
Pero mi reflexión hoy es si a 20 días de la entrada en vigor
del TLC, usted como empresario, director o gerente responsable de una
empresa, sabe de qué se trata el TLC y qué tiene que hacer
para que este tratado, en lugar de una amenaza, sea oportunidades que
pueda aprovechar para mantener y hacer crecer su empresa o su negocio.
No será muy difícil, pero tampoco muy fácil adaptarse
conceptual y organizativamente para afrontar el TLC. Será como
cuando va a otro país, donde hablan otro idioma y el clima, la
comida y la cultura de la gente es diferente. Hay personas que se adaptan
en pocos días y otras, que pasan años renegando de por qué
ahí las cosas no son como aquí, viven frustrados, no se
dan cuenta de las cosas buenas y nunca alcanzan una mejor calidad de vida.
Pues con las empresas, sus estructuras, los sistemas de trabajo, la mentalidad,
la forma de dirigirlas y algunas cosas más sucederá algo
parecido. Se tienen que preocupar por saber cuál y cómo
es el nuevo entorno y las nuevas reglas, las oportunidades de éxito
y los riesgos de fracaso y sobre todo, qué es lo que se debe cambiar,
para que el TLC sea una ola que los lleva a navegar con elegancia y seguridad
hasta llegar a la playa y no, como una ola, que por no haber dimensionado
su velocidad y su potencia o no saber manejar bien la tabla de surf, les
dé un buen revolcón entre el agua y la arena.
Mi mejor deseo es que se prepare bien y a tiempo, para que el TLC le ayude
y le impulse a crecer y a mejorar su calidad de vida.
*Ingeniero y columnista de El Diario de Hoy. pedroroque@telesal.net
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