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Opinando
A las puertas del TLC

En Europa los tratados incluyen la libre circulación de “productos”, “personas” y “capitales”. El TLC con los Estados Unidos se limita a la libre circulación de productos y algunos servicios.

Publicada 11 de Diciembre 2005, El Diario de Hoy

Pedro Roque*
El
Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com

Hace diecinueve años más o menos, en esta misma fecha, organizamos en Valencia un evento con el título: “A las puertas del MCE”, en el que con franqueza repasamos con muchos empresarios los “Diez retos”, que después de analizar y conocer cómo funcionan las empresas alemanas, por haber vivido en este país casi once años, tenían que afrontar las empresas españolas, para que la entrada en el Mercado Común Europeo, en lugar de una amenaza fuera una gran oportunidad.

Pero fíjense… 1986 fue el año en que se publicaron las Normas Internacionales ISO 9000 para la Gestión de la Calidad, faltaban 10 años para que se desarrollaran las ISO 14000 para la Gestión Medioambiental y 13 para que se pensara en las OHSAS 18000 para la Gestión y Prevención de Riesgos y la Salud Laboral, China era un gigante dormido, Taiwán y Corea eran países emergentes, a la informática tenían acceso sólo las empresas medianas y grandes, pues era cara y complicada, los teléfonos celulares pesaban un kilo, trabajábamos con discos y bandas magnéticas, pues los CD aún no existían y la Internet, tal como la utilizamos hoy, aún era ciencia ficción.

Esta semana participaré en un evento parecido, con la diferencia de que en lugar de “DIEZ” son “VEINTICINCO RETOS” los que tienen que afrontar las empresas salvadoreñas, para que el TLC sea una excelente oportunidad y no un gran riesgo.

Supongo que si usted es empresario, seguramente ya ha reflexionado en qué, cómo y a partir de cuándo empezará a sentir los efectos del TLC en su negocio. Si me permite y por mi experiencia con la entrada de España en el Mercado Común Europeo y luego en la Comunidad Europea, desde ya le digo, que sin importar a qué se dedica su empresa o negocio, sea usted empresario, director, gerente, jefe, supervisor, empleado o como ciudadano, más temprano o con efecto retardado, directa o indirectamente, en positivo y, Dios quiera, que no en negativo, el TLC le afectará. Pues nos guste o no, estemos o no de acuerdo con la firma y con la forma que se negoció, el TLC nos afectará a todos.

De la misma forma que ha sucedido en España y en cada uno de los países que se han ido integrando y están preparándose para entrar en la Comunidad Europea en el próximo año y los que siguen.

En Europa los tratados incluyen la libre circulación de “productos”, “personas” y “capitales”. El TLC con los Estados Unidos se limita a la libre circulación de productos y algunos servicios. Seguramente, en una segunda fase, empezarán a circular más los capitales en inversiones y repatriación de beneficios. Dios quiera que al final del año próximo tengamos un primer balance positivo a favor de nuestra economía.

Pero mi reflexión hoy es si a 20 días de la entrada en vigor del TLC, usted como empresario, director o gerente responsable de una empresa, sabe de qué se trata el TLC y qué tiene que hacer para que este tratado, en lugar de una amenaza, sea oportunidades que pueda aprovechar para mantener y hacer crecer su empresa o su negocio.

No será muy difícil, pero tampoco muy fácil adaptarse conceptual y organizativamente para afrontar el TLC. Será como cuando va a otro país, donde hablan otro idioma y el clima, la comida y la cultura de la gente es diferente. Hay personas que se adaptan en pocos días y otras, que pasan años renegando de por qué ahí las cosas no son como aquí, viven frustrados, no se dan cuenta de las cosas buenas y nunca alcanzan una mejor calidad de vida.

Pues con las empresas, sus estructuras, los sistemas de trabajo, la mentalidad, la forma de dirigirlas y algunas cosas más sucederá algo parecido. Se tienen que preocupar por saber cuál y cómo es el nuevo entorno y las nuevas reglas, las oportunidades de éxito y los riesgos de fracaso y sobre todo, qué es lo que se debe cambiar, para que el TLC sea una ola que los lleva a navegar con elegancia y seguridad hasta llegar a la playa y no, como una ola, que por no haber dimensionado su velocidad y su potencia o no saber manejar bien la tabla de surf, les dé un buen revolcón entre el agua y la arena.

Mi mejor deseo es que se prepare bien y a tiempo, para que el TLC le ayude y le impulse a crecer y a mejorar su calidad de vida.

*Ingeniero y columnista de El Diario de Hoy. pedroroque@telesal.net


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