J. Beltrán/A.
Dimas/ E. Velásquez/A. Escobar
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
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| Destrucción. Vecinos
de la coloniaBethel ayudaron a remover escombros de las dos casas
destruidas por la explosión. Foto:
EDH/Felipe Ayala |
La falta de control estatal hacia 302 coheterías que funcionan
de forma ilegal sigue causando muertos, lesionados y daños materiales
sin que ninguna institución se haga cargo de la regulación
de esos negocios.
Ayer al mediodía, la cohetería El Halcón, que funcionaba
en una comunidad marginal de la colonia Bethel, de Mejicanos, estalló
y causó quemaduras de diversa gravedad a seis personas, dos niños
entre ellas.
El dueño del establecimiento, Pedro Martínez Amores, fue
capturado por la policía bajo cargos de violación las normas
de seguridad, pues el negocio no tenía permiso de operación.
Pero Amores les echó en cara a la policía, al Cuerpo de
Bomberos y al Ministerio de Defensa, la responsabilidad de que más
de 300 coheterías funcionen ilegalmente.
Un subinspector que se identificó sólo como Pérez
Reyes sostuvo que la potestad de autorización de coheterías
era exclusivamente del Ministerio de Defensa.
El oficial aseguró que en inspecciones anteriores hechas a la fábrica,
no habían detectado que trabajasen en ella menores de edad.
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| Arrestado. Pedro Martínez
Amores. Foto: EDH/Felipe Ayala |
Luis Castaneda, quien jefeaba a los Bomberos que cubrieron la emergencia,
aseguró que El Halcón contaba con las medidas de seguridad
sugeridas por su institución, pero que eso no significaba que estuviese
autorizada a funcionar.
Según Castaneda, la cohetería había sido inspeccionada
en tres ocasiones en lo que va del año.
Según Bomberos, en El Salvador funcionan 302 coheterías,
a las que denominan como ilegales y no “clandestinas” como
suele llamárseles.
Saben dónde están
La policía y los bomberos saben dónde funcionan esos negocios,
pero se limitan a brindarles charlas sobre medidas de seguridad y sofocamiento
de incendios.
La autorización a las coheterías depende del cumplimiento
de requisitos exigidos por el Cuerpo deBomberos, la División de
Explosivos de la policía, el Ministerio de Salud, el Ministerio
del Medio Ambiente y Ministerio de la Defensa.
Sin embargo, según el Cuerpo deBomberos ningún establecimiento
cumple con los requisitos como el no estar inmediatos a viviendas.
“Ellos (los dueños) están conscientes de que trabajar
con eso (explosivos) es muy arriesgado”, sostuvo el bombero Luis
Castaneda.
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| Más grave. Luis Alejandro,
ayer mientras era atendido. Foto: EDH/Felipe
Ayala |
Según Arnoldo Valladares, otro bombero consultado, la respuesta
que los fabricantes de pirotécnicos dan cuando se les hace ver
su ilegalidad, es que cuando abrieron el local, el área no estaba
tan poblada.
Valladares dijo que no conocía perfectamente cuáles eran
todos los requisitos.
El Halcón sólo tenía permiso para un puesto de venta
en el centro de Mejicanos.
Sueños quemados
Los sueños de Luis Alejandro Esquivel, de 11 años, se
quemaron ayer tanto como él mismo.
El niño es el más grave de los cuatro lesionados en “El
Halcón”.
Según médicos del hospitalBloom, Luis tiene el 90% de su
cuerpo con quemaduras de tercer grado, las más graves.
La víctima tenía sólo tres semanas de haber llegado
a la cohetería. Lo aceptaron para que colocara mechas a los volcancitos
y silbadores y para que los empacara, una vez terminados.
Él, por su parte, aceptó los 15 dólares semanales
que le pagarían. Con ello soñaba con comprar un pollo para
la cena de Navidad y ahorrar un poco para comprarse una mudada para estrenar
en la Nochebuena.
Ayer, su padrastro, un zapatero de oficio, no paraba de lamentarse al
ver a su hijastro conectado a un aparato para respirar y su cuerpo completamente
grisáceo.
Médicos del Zacamil y del Bloom aseguraron que los otros quemados
están estables. Pero de Luis Alejandro, los médicos temen
lo peor. Está delicado.
“El niño está mal, está quemado en todo el
cuerpo; está mal”, repetía Carlos Alvarenga, el pediatra
que lo atendía.
Buscan otras fábricas en Santa Ana
El lunes 28 de noviembre será una fecha imborrable para los vecinos
de la colonia Las Brisas, municipio de El Congo, Santa Ana. Ese día,
por la tarde, una cohetería clandestina que operaba en el lugar
estalló.
En el incidente perecieron cuatro personas, tres de ellas menores. Igual
número resultó con quemaduras de gravedad.
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| Riesgo. Muchos de estos negocios
contratan a niños. Foto: EDH/Felipe
Ayala |
Luego de la tragedia, las autoridades locales se interesaron en el asunto.
La Policía Nacional Civil recorrió la zona y estableció
que había otras fábricas clandestinas de pirotécnicos
cerca del sitio en que ocurrió la tragedia.
La inspectora Liliana Valencia informó de la situación al
alcalde Milton Escobar. Éste al conocer la noticia se mostró
disgustado.
Piensa que “esta situación es el colmo”. Un empleado
de catastro municipal, que tiene más de 20 años de trabajar
ahí, vive cerca del lugar y nunca ha hecho comentarios. “Dudo
que él no conozca la situación”, expresó.
Agregó que, al parecer había tres fábricas en las
que se elaboraban, hasta hace pocos días, cohetes. Todo indica
que los productos peligrosos fueron llevados a otro sitio, pero también
de manera ilegal.
Hasta el momento, se ignora en qué comunidades existe el riesgo
de una nueva tragedia.
Las autoridades del municipio dijeron que confían en que la población
que tiene conocimiento de éstos negocios peligrosos les notificará
a la mayor brevedad, para así evitar riesgos.
Escobar invitó a los dueños de coheterías a visitar
las oficinas municipales o policiales para orientarles sobre los requisitos
para trabajar.
Comercio de la pólvora
La comuna no ha decidido dónde permitirá vender pólvora
este año
- El edil dijo que se evalúa colocar los puestos en una cancha
de fútbol y otra de baloncesto en la ciudad, en lugar de dejarlas
cerca de la alcaldía.
- Estando ahí no ponen en riesgo a particulares en caso de una
explosión, dijo.
- Los comerciantes no están conformes con ello y alegan que ahí
no venderán sus productos.
Anticiparon el peligro
El jefe edilicio de Mejicanos advirtió que aún hay fabricas
clandestinas de pirotécnicos
Horas antes
Dos horas antes del percance, el alcalde de Mejicanos, Carlos Menéndez,
explicaba que un estudio de la OIT y la fundación Bálsamo
daban alternativas para erradicar los talleres.
Sitios ilegales
Según la Organización Internacional del Trabajo, ya no existían
17 talleres de fabricación de los pirotécnicos, sólo
silbadores y otros pequeños, pero el edil aseveró que si
había.
Prevenir
Menéndez dijo ayer que se daría una lista a la policía
para que verificarán si existían los sitios clandestinos,
quería evitar desgracias como la que ocurrió. La ley le
faculta a sancionar.

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