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Opinando
El Exigente

El rol de los gobiernos es garantizar que exista una competencia sin vicios, abierta, sin prebendas ni compadrazgos políticos, y en ese sentido estimo conveniente que tengamos una legislación moderna

Publicada 10 de Diciembre 2005, El Diario de Hoy

Arnoldo Villafuerte*
El Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com

Cuando yo era un joven universitario, estudiando en Nueva York, la Federación de Caficultores de Colombia lanzó una campaña publicitaria muy exitosa, basada en un mítico comprador de café denominado El Exigente. Todos en las aldeas y en las fincas de café de Colombia temían las reglas y demandas de El Exigente. De esa manera Colombia producía “la mejor taza de café del mundo”. La campaña rápidamente convirtió a Colombia en el productor de café más exitoso, diferenciando su marca entre todos los países productores del grano.

Hoy en día, todos los consumidores en El Salvador nos hemos convertido en El Exigente, demandamos buenos productos a buen precio so pena de cruzar la calle y comprar en la otra tienda, que ofrece mejor precio y mejor calidad. Con la entrada de la Internet --y gracias a una economía libre y abierta con bajos aranceles-- este fenómeno continuará. El consumidor salvadoreño --sin darse cuenta-- saltó al primer mundo. Y eso es bueno para todos.

Como sociedad hemos subido la vara demandando calidad mundial, posesionándonos en la siguiente fase de nuestro desarrollo: exportar bienes y servicios para mercados exigentes. Aunque estimo que las remesas de nuestros compatriotas seguirán sosteniendo nuestra joven democracia por varios años, hay tambores de guerra anunciándonos que como todo en la vida, las remesas tendrán su fin.

Tenemos que buscar nuevas fuentes de divisas, y un ejemplo es el turismo. Algo como el 65% de los censados en el último Enade le apuestan al turismo como actividad económica de futuro para El Salvador.

Cuando los mercados se dinamizan, todo mundo sale ganando. Cuando la competencia entra sin restricciones, los menos amparados (”los pobres”) son protegidos automáticamente por el mismo dinamismo del mercado. No hay burócrata ni “ley de consumidor” más eficiente que numerosos competidores luchando por el “voto” del consumidor. El consumidor se convierte en El Exigente.

El rol de los gobiernos es garantizar que exista una competencia sin vicios, abierta, sin prebendas ni compadrazgos políticos, y en ese sentido estimo conveniente que tengamos una legislación moderna, que asegure que no exista engaño ni trampa ni mentira para el consumidor. El modelo de mercado libre lo hemos visto suceder con mucho éxito en otros países.

En 45 años Corea saltó de un país pobre a un titán industrial por excelencia. Lo mismo sucedió en Taiwán. No se puede decir lo mismo de países que han sido castigados por la perfidia del socialismo. A todos nos debe preocupar la demagogia peligrosa que emana hoy en día de Venezuela. No existe un tan solo caso que sea la excepción al beneficio que trae la libertad de todo tipo: de expresión, de actuación, de prensa, de inversión.

Miremos un ejemplo en carne propia: la telefonía nacional. Con todo y las críticas que pueden ser o no ser legítimas acerca de la privatización de teléfonos, es obvio que estamos mejor ahora que en el antiguo sistema del monopolio estatal. Me recuerdo que en los ochenta, ¡era prohibido instalar un FAX, sin el permiso de la presidencia de ANTEL! Sin “un contacto” o influencia alta adentro de la misma ineficiente burocracia, simplemente no habían teléfonos.

Hoy, cualquier persona sin rango, sin contacto, de cualquier nivel económico o social tiene acceso a un teléfono. El costo por llamada telefónica ha caído a niveles históricos. Y aunque tenemos mucho por recorrer, los teléfonos per cápita en El Salvador, es otro índice que demuestra el relativo progreso del país.

A esas personas les pido que comparen sistemas. A pesar de lo duro y darwiniano que puede aparecer un capitalismo abierto y competitivo, no hay algo más eficaz para sacar lo mejor de un individuo que la libertad de actuación.

*Colaborador de El Diario de Hoy.at_villafuerte@yahoo.com


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