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Tema del momento
La imagen turística de El Salvador
Si bien es cierto nuestro país
adolece de un problema grave al tener que posicionarse como una opción
viable al turista extranjero, no es imposible lograr cambiar nuestra imagen
en el exterior
Publicada 10 de Diciembre 2005, El Diario de Hoy
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| Marvin
Fuentes*
El Diario
de Hoy
editorial@ elsalvador.com
El
Salvador todavía es un paraíso turístico no descubierto.
Como me dijo recientemente un italiano que visito El Salvador: “Nelle
botti piccole sta il vino buono” (En la botella pequeña se
encuentra el vino bueno).
Fue muy contrastante para mí leer dos periódicos el mismo
día. Por un lado la edición electrónica de El Diario
de Hoy (16 de noviembre, 2005). El titular mencionaba que se daba por
clausurado el Primer Encuentro Trinacional del Sector Turismo, siendo
el objetivo del mismo el crear iniciativas y compromisos, que marcarán
las pautas para continuar el camino visionario hacia el desarrollo de
un turismo cualitativo.
Al otro lado del mundo el mismo día, leyendo la última página
del periódico Japan Times, me sorprendía ver que se dedicaba
un artículo completo a las pandillas y el crimen en El Salvador,
a través de una reproducción de la cobertura de Los Angeles
Times.
No está demás entonces el preguntarse cuál es la
imagen que se percibe de nuestro país en el exterior. Existen dos
patrones bastante marcados: el conocimiento nulo de nuestra riqueza y
oferta turística y por el otro lado la imagen violenta que el país
y sus noticias evocan.
En el primer caso, como experiencia personal, puedo comentar que muchas
personas no pueden ni siquiera ubicar nuestro país en el mapa.
Es hasta gracioso saber que mucha gente no sabe que el país está
en el centro de América, rodeado de otros cinco pequeños
países y el Océano Pacífico. Algunos nos situan un
poco más cerca de Costa de Marfil o en ocasiones en Europa del
Este.
En el segundo, es claro reconocer que no tenemos al momento ninguna buena
publicidad, como para ser un paraíso a ser visitado por cualquiera
de los más asiduos turistas, independiente de su procedencia: estadounidenses,
europeos, japoneses, chinos o sudamericanos. A este punto es el que quiero
dedicar mayor atención.
Basta consultar un par de fuentes para darse cuenta que necesitamos un
cambio de imagen de inmediato. Al tratar de obtener información
sobre turismo en El Salvador en cualquiera de los populares buscadores
como Yahoo o Google, los resultados no son nada sorprendentes. En este
artículo menciono dos ejemplos:
El primer resultado refleja que en una de las guías de mayor circulación
entre los viajeros del mundo, Lonely Planet, menciona en su titular para
viajeros a El Salvador que: “El nombre de El Salvador todavía
evoca la imagen de la brutal guerra civil de los años 80 entre
sus montañas y fincas”.
El segundo por otro lado, en un resultado de la misma búsqueda,
el Departamento de Estado de Estados Unidos (US Department of State),
en su edición electrónica explica que la Embajada de Estados
Unidos considera a El Salvador un país con niveles críticos
de amenaza y crimen.
Según el artículo los criminales siguen a los turistas desde
el aeropuerto, actos que pueden transformarse en violentos si las víctimas
no cooperan. Adicionalmente menciona que no es seguro viajar en buses
tanto dentro y fuera de la capital, además de ser cuidadosos cuando
se escale volcanes en locaciones remotas.
En los dos casos anteriores se aprecia claramente que una de las piedras
de tropiezo con la que nuestra industria turística se enfrenta
es la falta de seguridad que los visitantes pueden encontrar. No es en
lo particular la falta de oferta, destinos, hoteles, carreteras u otros
factores los que impiden el desarrollo del sector, sino más bien
la tranquilidad y es que nadie en su sano juicio quiere sufrir una experiencia
de este tipo al realizar un viaje de vacaciones que se supone debe ser
placentero.
Si bien es cierto nuestro país adolece de un problema grave al
tener que posicionarse como una opción viable al turista extranjero,
no es imposible lograr cambiar nuestra imagen en el exterior. El Salvador
tiene mucho qué ofrecer no sólo en la calidez de su gente,
sino también en una oferta turística competitiva. A la vez,
todavía hace falta un largo camino por recorrer.
*Lic. en Economía y Negocios marvinfuentes@yahoo.com
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