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“Hay todo un proceso para llegar a ser críticos”
La directora de teatro mexicana y representante del proyecto Carromato en Nicaragua, Lucero Millán, ansía que el panorama del teatro en Centroamérica se fortalezca, destacando la calidad y el profesionalismo en los actores. Pero también busca el desarrollo en la criticidad de expertos de la expresión teatral de la región
Publicada 8 de Diciembre 2005, El Diario de Hoy
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| Nicaragua. El grupo Rufino Garay actúa en El Salvador. Foto: EDH |
Morena Azucena
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com
Lucero Millán es una mexicana que llegó a tierras nicaragüenses, con tan sólo 19 años.
En la búsqueda por independizarse formó su propio grupo teatral. Actualmente dirige uno de ellos, que es parte del Proyecto Carromato, un plan apoyado por la Asdi, que pretende unir al teatro de la región.
Este proyecto se ha preocupado por la preparación de críticos centroamericanos. Para ello, el Carromato impartió un taller para periodistas del área en la sede liderada por el grupo de Millán.
¿Cómo han logrado hacer teatro en Nicaragua?
Tenemos 26 años de estar en proceso de trabajo y de creación colectiva. Hemos procurado hacerlo con calidad y fortaleciendo una preparación integral de los actores.
¿Cómo caracterizaría su propuesta teatral? ¿Ha evolucionado en estos 26 años?
Lo que he hecho en los últimos años es más personal. Ha sido una búsqueda de lenguaje más experimental. De buscar una dramaturgia nacional que luche con la inseguridad e incertidumbre.
Lo experimental no es comercial. ¿Cómo garantiza su subsistencia?
Si escojo una comedia ya tengo garantizado que el teatro va ha estar lleno. Pero no, eso no es lo que busco. Nuestro teatro pretende tocar al espectador, no importa que no sea a muchos.
¿Cómo se refleja ésto en los últimos montajes?
Hemos trabajado en varios como La Casa de Rigoberta al Sur, Dulce Compañía y Danzón Park(estuvo en El Salvador en 2004, en el Festival de Teatro Centroamericano). Hicimos otro trabajo llamado “La empresa no perdona”, que se trata de la situación de los obreros de las maquilas, la cual tuvo mucho éxito.
¿Todo esto sin apoyo del Estado?
Sí. El estado no apoya. El presupuesto se va en patrimonio cultural (edificado) y en su espacio (edificio del Ministerio de Cultura). Pero no hay un fondo para que el artista proponga.
¿Dónde se forman los actores nicaragüenses?
Está la Escuela Nacional de Teatro con un presupuesto limitado. Tampoco hay una compañía nacional de teatro. Nosotros tenemos una escuela de teatro que existe desde hace 26 años y nuestros actores se formaron allí.
Pero hay apoyo empresarial...
Ha crecido, pero no lo suficiente. Para nuestro Festival de Monólogos, diálogos y más, que es cada año, empezamos de cero.
¿Cómo cree que impacte el taller para la crítica?
Sabemos que la crítica es inexistente con algunas excepciones como Geovanni Galeas, en El Salvador. Costa Rica también tiene, pero acá en Nicaragua no hay. La gente que lo hace son gente de teatro o periodistas.
¿Cómo cree que impacte el taller para la crítica?
Es un proceso. De hecho sabemos que en dos semanas no se van a convertir en críticos, pero esto puede sembrar la semilla. De hecho, pensamos en darle continuidad a este taller.
“Como Carromato, nuestro fin es garantizar calidad y profesionalización a los actores, directores, dramaturgos y escenógrafos del área”
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