| José
Miguel Cruz*
El
Diario de Hoy
editorial@
elsalvador.com
Los resultados de la última encuesta de opinión de la UCA,
especialmente los que se refieren al municipio de San Salvador, pintan
un escenario bastante complejo de cara a la competencia electoral por
la alcaldía capitalina.
En principio, los datos muestran una ventaja de ARENA sobre el FMLN, y
de éste sobre el resto de fuerzas políticas, incluyendo
las de centro-izquierda. Los datos también muestran que el candidato
arenero tendría una ventaja por sobre el resto de figuras que aspiran
a ocupar el despacho edilicio. Esto a pesar de que para mucha gente que
dice preferir a ARENA, su candidato es un perfecto desconocido y su inclinación
por esa opción parece más motivada por la fidelidad al partido
que por la simpatía hacia su candidato.
Pero los datos también revelan que en San Salvador hay más
gente en contra del partido de gobierno que a favor de él. Preguntados
sobre quién debe gobernar la alcaldía capitalina, casi el
52 por ciento de los residentes de San Salvador dijeron que la oposición,
frente a un 41 por ciento que dijo que ARENA. Sin embargo, cuando se preguntó
si el FMLN debería gobernar la capital, las opiniones se dividieron
prácticamente por la mitad: el 49 por ciento dijo que el Frente
ya no debería gobernar San Salvador, mientras que el 48 por ciento
dijo que sí debería seguir en el gobierno capitalino.
Lo anterior significa que aunque existen más ciudadanos que se
oponen a que ARENA gobierne en la capital, no toda esa contrapartida se
la lleva el FMLN, porque hay una pequeña fracción de la
misma que no parece seguir al Frente incondicionalmente. En tal sentido,
las posibilidades de ARENA de recuperar el gobierno de la ciudad de San
Salvador están, por el momento, más cifradas en las fracturas
de la izquierda que en el potencial de su propio candidato.
Desde 1997, San Salvador, al igual que la mayoría de municipios
del Área Metropolitana, ha sido un feudo de la oposición
política. Pero a diferencia de ciudades como Soyapango, Santa Tecla,
Mejicanos y otras, el FMLN no ha podido ganar la capital sin ayuda de
alianzas y coaliciones con fuerzas de centro o centro izquierda, que le
han provisto de los votos adicionales para poder derrotar a ARENA. Inclusive,
en aquellos escenarios en los cuales el peso del FMLN en la composición
de la propuesta electoral era más claro, éste se ha beneficiado
de una imagen en la cual su candidato ha significado la oposición
total a ARENA.
Tal y como se están configurando las cosas en la carrera electoral
por San Salvador en la actualidad, el escenario se vuelve más complejo
en la medida en que en la oposición a ARENA aparezca más
de un candidato.
El posible lanzamiento de Rivas Zamora a la contienda puede complicar
las posibilidades del Frente y beneficiar a ARENA; pero aún en
este escenario es difícil anticipar una victoria holgada de los
areneros en la capital. Por otro lado, Rivas Zamora puede tener una buena
imagen ante el público --incluso mejor que la de Violeta Menjívar--,
pero la mayoría de los votos de oposición los tiene fundamentalmente
el FMLN y no el CD o el FDR.
Sin embargo, en San Salvador se encuentra también la población
más informada y reflexiva políticamente del país.
Esto significa que para muchos capitalinos, su voto no está escrito
en piedra. En el pasado, ha sido en San Salvador en donde muchos areneros
han terminado votando por la izquierda y en donde muchos votantes tradicionales
de izquierda terminaron votando por Saca en los comicios presidenciales.
La forma en que los habitantes de San Salvador voten en las próximas
elecciones depende del escenario planteado y de sus propias reflexiones
sobre el futuro de la capital… y del país. A final de cuentas,
si ARENA no logra mejorar la imagen de su candidato --lo cual me parece
que no es una tarea fácil-- y si el FMLN convence a los capitalinos
de que es más importante que la alcaldía siga en manos de
la oposición a que vuelva a ARENA, a pesar de las fracturas en
la izquierda, podríamos tener una competencia mucho más
cerrada y un resultado más impredecible que en el pasado.
*Director del IUDOP de la UCA y columnista de El Diario de Hoy.

|