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| Satisfacción. Larsson felicita a Ezquerro después del primer gol del Barcelona ante el Udinese italiano. Foto: EDH |
DPA
El Diario de Hoy
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El Barcelona de los suplentes, sin sus grandes estrellas, no tuvo piedad del Udinese, al que le bastaba un empate, y en los últimos cinco minutos acabó, con dos goles, con el sueño de los italianos de pasar a octavos de final.
El Udinese creyó durante 40 minutos, con el 0-0 campeando en el marcador, que el sueño de avanzar de ronda podía hacerse realidad, pero un Barça despiadado, acostumbrado a ganar, no aceptó el empate.
El Barça jugó un partido relajado, aunque sin realizar ninguna concesión. Y la mayor calidad de los “blaugrana” al final se impuso y los dos palos del francés Giuly en el primer tiempo ya mostraron a los italianos que el Barcelona de los suplentes no tenía intenciones de perder.
Todo parecía sentenciado cuando en el 85’, Santiago Ezquerro pescó un balón en el área y con un tiro fácil venció a De Santis ante la desesperación de los italianos, que vieron cómo se desvanecían en un momento todos sus sueños, y renacían los del Werder Bremen, a la postre clasificado como segundo.
Aún se estaban recuperando de la ducha fría cuando el Barcelona sentenció el encuentro en el 90’: Iniesta a puerta vacía recogió un pase de Ezquerro desde la izquierda y puso fin a la primera aventura del Udinese en Liga de Campeones. Ahora, los italianos tendrán que conformarse con la Copa de la UEFA

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