A. Dimas/O. Iraheta
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| Fuera de peligro. Foto
EDH
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El Diario de Hoy
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Tiene seis años, el rostro pálido, varios golpes viejos
convertidos en cicatrices oscuras, y un rostro en el que refleja desdicha.
Glenda H., llegó al Hospital Bloom por una intoxicación
atropínica por ingerir una planta conocida como Florifundia.
En el Hospital Benjamín Bloom, donde recibe asistencia se sospecha
que fueron sus padres quienes le prepararon la mezcla. Esas mismas manos
le propinaron los golpes añejos.
La pequeña que reside en San Jacinto, al sur de la capital fue
llevada por una tía que la encontró el domingo a las 6:00
p.m en un predio baldío. La familiar dijo que el padre se drogaba
con pegamento para zapatos.
“Era una niña con pupilas dilatadas, se le dio tratamiento
y ha mejorado. Se encontraron laceraciones en múltiples partes
del cuerpo y se ha catalogado como un caso de maltrato infantil”,
dijo Ulises Iraheta, director del hospital.
La policía detuvo a la madre, Marta López y al padrastro
Marvin Martínez, según la versión que ofrecieron,
sólo trataban de darle un remedio para que conciliara el sueño.

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