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Consumo de EE.UU. se está debilitando

Las metas. Las tiendas no alcanzaron los niveles proyectados. El ahorro se deprime


Publicada 5 de Diciembre 2005 , El Diario de Hoy

Compra. Una de las fechas más esperadas es el día después del feriado de Acción de Gracias. Foto: EDH

Washington
El Diario de Hoy

negocios@elsalvador.com


A juzgar por las multitudes en las tiendas, parecería que el consumo en Estados Unidos sigue en niveles masivos esta temporada navideña, pero las cifras muestran que el gasto en realidad se desaceleró desde el verano boreal y que el auge consumista podría haber terminado.

Los minoristas estadounidenses reportaron ventas decepcionantes para noviembre esta semana, con una demanda inferior a las expectativas en las tiendas por departamentos, los concesionarios de autos y las tiendas de lujo.

Si bien los consumidores siguen comprando más de lo que les permiten sus ingresos, lo que se observa en una tasa de ahorro que ha estado en territorio negativo durante cinco meses seguidos, no son pocos los que dicen que no gastarán mucho más que el año pasado.

Pero eso no quiere decir que dejarán de comprar.

Diversión

Cargada de bolsas cuando salía de la tienda de descuento Filene’s Basement en Chicago, Barbara Gunski, una asistente administrativa, dijo que estaba gastando al mismo nivel que el año pasado y que buscaba gangas.

“No me preocupa cuando estoy buscando algún regalo especial”, dijo Gunski. “Todo el mundo es muy materialista, yo incluida. Compramos cosas incluso si ya las tenemos. Pero comprar es divertido”, agregó.

En el Centro Time Warner de Nueva York, Ana Torres, de 32 años, dijo que planea gastar un poco más este año porque su ingreso ha aumentado, pero se fija límites.

Lejos de desalentar el gasto, los problemas del mundo -la guerra de Irak, los huracanes en el Golfo de México, los altos precios energéticos, el final del auge de la vivienda en Estados Unidos y la enorme deuda de los consumidores- ofrecen motivos para seguir comprando, sostiene el administrador universitario Ryan St. Germain.

“En cualquier caso, hay menos motivos para ahorrar y más razones para gastar. Si uno puede ir a la guerra y ser atacado, o vive en Nueva York, nunca sabe qué va a pasar ‘por qué no gastar el dinero?, para qué vas a ahorrar?” (Reuters).

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

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