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El último beneficio
Asegurado

Dos pólizas. Brian Cruz recibió $35 mil en seguros por la muerte de su padre. De resultar culpable, las firmas buscarían recuperar el dinero. Asimismo; la Fiscalía indaga a un posible cómplice de Brian. Resienten el saqueo de la vivienda.

Publicada 4 de Diciembre 2005 , El Diario de Hoy

Acusado. Brian Cruz López (Der.) junto a su abogado privado, el 14 de noviembre anterior, cuando fue dejado en libertad sin restricción alguna, aunque la acusación por el delito de asesinato aún está vigente. El próximo 21 de marzo de 2006, deberá enfrentar la audiencia preliminar. Foto EDH

Jorge Beltrán
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

Entre enero y febrero de 2005, dos o tres meses después de que José Mauricio Cruz Alas fuera asesinado, Brian, su hijo, y hasta ahora sospechoso del crimen, recibió dos seguros de vida tras la muerte de su padre.

La National Western Life, con sede enEstados Unidos, le entregó veinte mil dólares. Y casi al mismo tiempo, un banco local le entregó otros quince mil.

Similares sumas recibieron otros dos hijos de José Mauricio.

Aunque no pudo ser confirmado con las respectivas aseguradoras, una fuente muy cercana a la familia Cruz aseguró que las afianzadoras están muy pendientes de los resultados de la investigación, pues si Brian resultase culpable del homicidio, intentarán legalmente que devuelva las sumas entregadas.

Sin embargo, y aunque Brian sabía que su padre lo tenía asegurado, nada indica, según el proceso judicial, que el cobro de los seguros fuera razón suficiente para que Brian eliminara a José Mauricio.

La Fiscalía esbozó en determinado momento que la causa del crimen habría sido que Brian se percató que su padre lo había dejado fuera del testamento que un día antes del homicidio había hecho.

Esto también fue desvirtuado. Una copia del testamento indica que José incluyó a todos sus hijos, y hasta a amigos, en su decisión testamentaria.

Se intentó conversar conBrian para saber si ha recibido cuestionamientos de ambas aseguradoras por las acusaciones de que es objeto, pero su novia Jennifer Gómez aseguró que Brian sólo llegaba a casa ya entrada la noche.

La joven dijo que trasladaría a Brian la solicitud de El Diario de Hoy, pero a más de 15 días, no se tuvo respuesta.

Jennifer aseguró que Brian no ha salido del país, que se mantiene trabajando pero no dijo dónde.

El imputado tiene ciudadanía estadounidense. De ahí el temor de la Fiscalía de que pueda salir del país.

¿Quién es “El Gemelo”?

Parientes de José Mauricio aseguran que no es posible que Brian lo haya asesinado sin ayuda.

Basan la hipótesis en que José era fortachón y en las dos clases de heridas que presentaba el cuerpo.

Ahí encaja la posible participación del “Gemelo”, quien fue visto con Brian entre las 7:45 y 8:45 a.m. del 14 de noviembre de 2004, en las cercanías del pasaje Campos de la colonia Rubio.

Una persona ha dado pistas a la Fiscalía sobre dónde recabar más información del “Gemelo”, del que, pese a que los indicios que tenía sobre su participación datan de hace un año, no había indagado nada sobre el tipo.

Del que nunca se supo más fue de Ugly, el perro de los Cruz, que desapareció misteriosamente días después del asesinato.


Policías saquearon la vivienda

Inmediatamente después de que fue enterrado José Mauricio Cruz Alas, la Fiscalía pidió a la familia que abandonara la vivienda donde fue asesinada la víctima.

Quedaría en calidad de secuestro bajo custodia policial por si era menester hacer otras inspecciones. Los parientes no sacaron nada de valor.

Pero, ya a mediados de diciembre de 2004, éstos se percataron de que los policías que custodiaban la casa se introducían a ella, incluso con mujeres o parientes que llegaban a visitarlos estando de servicio.

Los Cruz se quejaron pero parece que nadie los escuchó.

El 24 de diciembre, los herederos fueron a ver la casa y hallaron a dos policías adentro.

Cuando los Cruz y otros policías les preguntaron qué hacían ahí, los dos dijeron que el superior, un sargento, les había ordenado hacer un inventario de todas las cosas que habían en el interior, aunque era evidente el nerviosismo de ambos.

Cuando por fin, la Fiscalía les devolvió la casa, de ésta habían desaparecido un equipo de sonido, perfumería cara, joyas valiosas, licores finos y otras tantas cosas de valor.

Hasta la fecha, ni la Fiscalía ni la policía han deducido responsabilidades en el saqueo, que ni se menciona en el proceso.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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