Jaime García
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Sin que mediase un concurso público, el Instituto Salvadoreño
del Seguro Social (ISSS) nombró a un controvertido personaje, un
técnico de comercialización y ventas, como corredor de sus
seguros.
El presidente de esa institución, Mariano Pinto, designó
a Salvador Menéndez García, de 52 años, como asesor
de seguros del ISSS, ante las quejas de que se violaron reglamentos estatales.
El nombramiento de Menéndez se produce en un momento en que la
Fiscalía subregional de Apopa lo investiga por una presunta y alegada
estafa a la compañía Seguros e Inversiones (SISA).
A Menéndez se le atribuye un supuesto soborno a un policía
de la delegación de Apopa para que realizara las inspecciones y,
supuestamente, redactara informes fraudulentos sobre accidentes de tránsito.
De acuerdo con una denuncia formal, el asesor de seguros se encargaba
de elaborar los informes para cobrar los seguros por daños, elevando
el costo.
Las indagaciones de la Fiscalía se iniciaron a raíz de un
memorando que les envió, en marzo de 2004, la oficina de Asuntos
Internos de la Policía Nacional Civil, dirigida por la comisionada
Marta Zoila Uribe.
Varias fuentes consultadas por El Diario de Hoy, que pidieron no ser mencionadas,
también alegaron que el nombramiento de Menéndez viola las
disposiciones de la Política Anual de Adquisiciones y Contrataciones
de la Administración Pública 2005.
Ese instructivo fue elaborado por los técnicos del Ministerio de
Hacienda. Fue enviado a todas las dependencias estatales para procurar
una administración financiera transparente.
El numeral ocho del documento menciona que “en las contrataciones
de seguros, se deberá procurar prescindir de la utilización
de intermediarios (corredores), para evitar el encarecimiento de ese servicio;
excepto cuando los riesgos a cubrir sean de gran complejidad”.
Como la función de los corredores es asesorar a las dependencias
públicas y privadas acerca de los seguros a contratar, y en muchos
casos encarecen los valores por su intermediación, Menéndez
se ha embolsado en el ISSS $135 mil por la adjudicación de dos
licitaciones de esa institución.
El Diario de Hoy trató de consultar a Menéndez García
sobre su papel en el ISSS, pero no quiso responder las preguntas de los
periodistas.
Alfredo Parada, abogado del ISSS, justificó la legalidad del nombramiento
y dijo que los servicios de Menéndez les permitieron ahorrar $286
mil.
Menéndez fue nombrado, directamente, por el director del ISSS,
Mariano Pinto, quien no necesitaba autorización del Consejo Directivo
para tomar esa decisión.
A finales de julio, poco después de su designación, Menéndez
García hizo sus primeros movimientos en el Seguro. Por medio de
una carta, le comunicó a SISA que le quitaría el contrato
vigente de la póliza de seguros de los empleados de ese instituto.
Alegó insatisfacción ante el trabajo realizado.
Poco después, la póliza fue otorgada a la Aseguradora Agrícola
Comercial (Acsa).
A Menéndez se le otorgaron facultades no sólo para tratar
los seguros de la institución sino también los de los empleados,
que se manejan de otra manera. La llegada de Menéndez también
provocó el cese del contrato con la empresa Multiseguros, firma
que era la encargada de asesorar el manejo de los seguros de los empleados
desde 2003.
De un día para otro fueron relevados de un trabajo que habían
obtenido mediante un concurso público que, a su vez, fue avalado
por una comisión de empleados, como garante de sus prestaciones.
Por eso es que hay quienes sostienen que el ingeniero Mariano Pinto violó
los principios de equidad y transparencia, establecidos por los reglamentos
de Hacienda, porque nombró a Menéndez como corredor sin
realizar licitación pública alguna. De eso están
convencidos los ejecutivos de Multiseguros, quienes se sienten despojados
de un contrato de corretaje que habían obtenido lícitamente.
José Luis Boza, representante de la compañía Multiseguros,
dijo que cuando iniciaron los servicios a los empleados, se encontraron
un caos porque no existían bases de datos.
Después de actualizar los registros durante un año, a él
le renovaron el contrato como corredor y comenzó a trabajar con
SISA como aseguradora de los empleados. Eso duró hasta que, en
agosto pasado, el Dr. Alfredo Parada, asesor jurídico del ISSS,
le comunicó que prescindían de sus servicios.
Sabor amargo
Ante todos esos cambios, los directivos de SISA tomaron una decisión:
no participar en ninguna licitación mientras Menéndez García
sea el corredor de seguros del ISSS.
Dicen que no quieren tratar con él debido a su “reconocido
proceder”. La misma postura asumieron las otras principales aseguradoras
del país respecto al concurso para contratar la póliza de
seguros del ISSS (que incluye bienes materiales e inmuebles), que se realizó
el 1 de septiembre pasado.
Contrario a lo que ocurrió en años anteriores, a esta licitación
(G-052/2005) sólo se presentaron dos empresas: Acsa y Seguros del
Pacífico.
Una comisión adjudicó a Acsa el contrato por un total de
$815,574. De esa suma, Menéndez García ganó, de un
solo tajo, $138.647 que corresponden a la comisión del 17 por ciento
por el monto total de la póliza otorgada. Ese dinero, que es pagado
por la aseguradora, no sale de sus fondos, sino que lo toman de los $815,574
del contrato ganado.
Por el traslado de la póliza de los empleados a Acsa, que es de
unos 200 mil dólares anuales, Menéndez también habría
ganado entre $30 y $34 mil por un rango de comisiones que oscila entre
el 15 y el 17 por ciento.
El abogado Alfredo Parada defendió la designación de Menéndez
como corredor de seguros del ISSS y dijo que él le ha permitido
ahorrar dinero a esa institución. Alegó que, al entregarle
los seguros de la Aseguradora Agrícola Comercial (Acsa), se ahorraron
$258 mil.
“Antes pagábamos $1.118,225 y bajamos a $825 mil de prima
al año. Es decir, con la asesoría de Menéndez García
hemos conseguido un sustancial ahorro”, aseguró. Para el
funcionario, el nombramiento fue transparente y legítimo porque,
entre otras cosas, “el seguro no eroga un centavo a favor de cualquier
corredor de seguros”.
Un corredor investigado
Salvador Menéndez García es un especialista en técnicas
de comercialización y ventas de 52 años que desde hace algún
tiempo encara una serie de problemas. Es el dueño del taller de
vehículos San José que, según registros policiales,
ha estado vinculado con hechos dudosos relacionados con el cobro de seguros
a diferentes compañías aseguradoras.
Algunas reparaciones hechas ahí se miran con recelo. En ese tallar
se repararon, en 2003, varios automóviles del ISSS por un monto
de casi siete mil dólares, por concepto del 20 por ciento del deducible.
Eso ocurrió, como se explicó, a pesar de que la institución
tenía la posibilidad de enviarlos a otros talleres sin pagar ningún
centavo del deducible, gracias a los beneficios que les ofrecía
la empresa Seguros e Inversiones S.A. (SISA), firma que manejaba los seguros
de la institución en ese entonces.
Cuando algunos concejales del ISSS se inquietaron por el nombramiento
de Menéndez, varios funcionarios de esa entidad les dijeron que
se debía, en gran medida, al despido de la asesora de la dirección,
Carmen de Arévalo porque “ella había favorecido a
SISA con la adjudicación de millonarias pólizas”.
Le atribuyeron favores porque “ella había trabajado, anteriormente,
en esa compañía aseguradora”.
Consultados, vía telefónica, ejecutivos del área
de recursos humanos de SISA, negaron, categóricamente, que Carmen
de Arévalo hubiese trabajado en esa empresa.
Menéndez es, además, corredor de seguros y técnico
automotriz, según consta en su currículo. Posee permisos
de la Superintendencia del Sistema Financiero (SSF), para ejercer como
corredor de seguros.
La piedra en el camino
Pero los mayores problemas de Menéndez surgen porque el ex jefe
de Investigaciones de la PNC, Douglas García Funes, pidió
que se investigara el hecho de que algunos accidentes de tránsito
de vehículos asegurados por SISA las elaboró “un mismo
agente de nombre Walter Gilberto Reyes”. Fueron ejecutivos de SISA
los que pidieron que se investigaran tres accidentes de autos asegurados
por ellos.
En la Fiscalía se confirmó que, desde el año pasado,
el policía es investigado por el delito de estafa agravada. El
agentes Reyes hizo tres inspecciones: 1) en la Troncal del Norte, kilómetro
23, el 8 de enero del año pasado. Ahí colisonó un
vehículo Toyota año 1992 contra un Nissan año 1995.
La segunda inspección se realizó en la misma carretera el
5 de febrero del año 2004. Ahí chocó un Nissan 2002
con un Chevrolet 1995. El tercer choque se produjo el 6 de febrero de
ese mismo año. En esos casos, Menéndez García era
el corredor de seguros de una persona quien- curiosamente- estaba implicado
en las tres colisiones como víctima.
La investigación trata de probar si los accidentes fueron auténticos
o simulados para cobrar los seguros.

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