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Arena o el caos
En defensa del Presidente Bush

El Presidente Bush, actuando en legítima defensa de conformidad a la agresión sufrida y que todavía persiste en distintos lugares del mundo, la llamó también guerra preventiva.

Publicada 30 de noviembre 2005, El Diario de Hoy

Sidney Mazzini V.*
El Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com


Del Presidente George Bush se dice en las noticias o editoriales, que ha venido descendiendo su popularidad en las encuestas de los EE.UU., pronosticando que está al borde del desastre, etc. Lo cierto es que después del fatídico golpe del 11 de septiembre de 2001, nuestro mundo viene sufriendo una de las peores crisis en su historia, al grado que podría decirse que estamos en la antesala de una “Tercera Guerra Mundial”, o al menos de un “nuevo orden” en nuestro planeta, que sea para bien de la humanidad.

De esta crisis, en verdad, no podemos culpar directamente al Presidente Bush, ya que tal crisis se ha venido generando en primer término por el reconocido terrorismo islámico, por el narcotráfico, por graves fenómenos naturales como terremotos, sunamis o maremotos, ciclones o huracanes como los de Nueva Orleans, Florida, etc.; la trepidante y funesta subida del petróleo, etc.

Por encima de todos estos desastres naturales, nos preguntamos: ¿Qué nos dice el Presidente Chirac, de Francia, que con espíritu pacifista, oponiéndose al conflicto de Iraq, le ha caído una terrible tormenta incendiaria cada noche, de más de 15 poblaciones importantes francesas? Así, lo sucedido en Bélgica, Alemania, y no es por culpa del Presidente Bush, que ocurren todos esos actos de vandalismo, que también han ocurrido en Londres, Madrid, Rusia, Egipto y últimamente en Jordania, en tres hoteles principales de la capital, hubo muchos muertos y heridos.

Por otro lado, qué nos dice el Presidente de Irán, que repetitivamente amenaza abierta y seriamente a Israel, anunciando a todo el orbe que a esta nación la borrará del mapa, tal vez con su nuevo poder atómico.

¡Qué nos dicen las payasadas del Presidente Chávez, de Vene-zuela, con su megalomanía o delirio de grandeza, porque se le han subido los humos o sea “la chicha a la cabeza”, al decir salvadoreño, por su petróleo! ¡Chávez cree que con esa “arma” va a dominar el mundo y derrotar al “imperialismo”!. Insulta al Presidente Fox de México, al decir de que se “arrodilla” ante el “imperio”.

En verdad, no sabemos quién es el que de verdad se “arrodilla”: si es el Presidente Fox o Chávez, quien desde hace tiempo está arrodillándose ante su santo patrono “San Carlos Marx” y ante su eximio acólito, su comandante en jefe, Fidel.

Ese “imperio” al que se refiere Chávez, son los Estados Unidos, el que resulta ser democrático, exitoso, eficiente y bondadoso, ante el cual ansiosamente se dirigen miles y miles de inmigrantes, que buscan el “sueño americano”, en vez de irse a la isla de la fantasía, bajo el nuevo eslogan de que “el pueblo unido... mejor se va a los Estados Unidos”.

¿Qué es en verdad lo sucedido entre los presidentes Chávez y Fox? Que el segundo, Fox, le ganó el “mandado” a Chávez, quien quería quedarse o ser el dueño del negocio del petróleo en Centro-américa, con el objeto de que nuestros países (de C.A..) le besaran “la correa”, o bien arrodillarse como lo han hecho las pequeñas islitas del Caribe.


Como Fox le ganara el mandado a Chávez, éste, por su megalomanía, no le quedó otra, que insultarlo en la forma más baja, rompiendo toda norma diplomática.

Por último, en artículo que publicamos en este diario, el 19/5/2003, titulado: “Diez años de un nuevo orden mundial”, nos referimos a la declaración de guerra que el Presidente Bush hizo a raíz de los graves acontecimientos ocurridos el 11 de septiembre, con el bárbaro ataque a las Torres de Nueva York y el Pentágono, en Washington.

Fue en verdad un acto de guerra, igual que el de Pearl Harbor, el 7/12/41.

Esa declaración de guerra contra el terrorismo involucra a tres países: Iraq, Irán y Corea del Norte, fijando un plazo de 10 años, que podría durar esa guerra.

El Presidente Bush, actuando en legítima defensa de conformidad a la agresión sufrida y que todavía persiste en distintos lugares del mundo, la llamó también guerra preventiva, según lo establece la Carta de las Naciones Unidas en el Art. 1, No 1: “Mantener la paz y seguridad internacionales con el fin de tomar medidas colectivas para prevenir y eliminar amenazas a la paz”.

Estados Unidos quieren proteger al mundo del flagelo del terrorismo, especialmente en América y en su propia nación, aun a costa de sacrificios, para que tratemos de vivir en paz y seguridad, Dios mediante.

*Dr. en Derecho.

 

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