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Palabras
El arte de olvidar
Para los griegos el arte de olvidar daba,
en cierta forma, la felicidad al ser humano.
Publicada 30 de noviembre 2005, El Diario de
Hoy
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| Carlos
Balaguer
El Diario de Hoy
editorial@ elsalvador.com
Olvidar significaba liberarse del pasado para poder poseer el hoy maravilloso
y el mañana prometido. Desatados de las perdidas flores de ayer,
aspiraríamos el aroma de las recién amanecidas. Liberados
de la amargura de un tiempo que no está, disfrutaríamos
de las mieles del presente.
Quienes se sumergían y bañaban en el Lete, el río
del olvido, borraban de su mente y de su alma el ayer que algunas veces
suele atormentarnos. Aunque, debo aclarar, que existe un ayer de dulzura,
el cual hay que recordar pero sólo con el corazón.
El arte del olvido va con el arte de perdonar. Como el humano no olvida,
no perdona. Tiene por fuerza que rumiar los cardos amargos del pasado
y vive sin borrar la ofensa y la herida, envenenado de rencor y odio.
No así los mansos animales de la llanura, sin ayer y sin mañana.
Sin el dolor del recuerdo ni la inquietud del porvenir. A ellos les baña
un solo sol, pastan la hierba amanecida del presente y sus almas muestran
la misma eterna quietud de las praderas.
Entonces para recordar la vida hay que olvidar el tiempo perdido que pasó.
Aunque nos duela desprendernos de aquel ayer, tenemos que decirle adiós
y perdonar a los demás.
(palabrasbalaguer@gmail.com)
Día a Día
Derechos de la Anda
La Anda tiene todo el derecho, lo que se debe ajustar a la ley, de llegar
a colonias y vecindarios a exigir, casa por casa, que les muestren los
recibos pagados por agua. Si un residente no los tiene hay que multarlo
de inmediato por sustracción indebida del agua, a menos que acepte
una inspección y presente testigos de que día a día
recoge agua del río cercano.
Es más que tiempo que Anda cobre por lo que suministra para, con
esos fondos adicionales, construir reservorios y embalses donde se pueda
abastecer y no seguir abusando de los mantos freáticos.
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