 |
|
Admirado. Macías fue solicitado por los niños del equipo de FESA. Firmó autógrafos, pero su mejor regalo fue su testimonio de superación como profesional. Foto: EDH |
Víctor Zelada Uceda
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Alcanzar un sueño nunca es fácil, pero si se tiene fe y superación no hay nada imposible. José Macías, pelotero panameño al servicio de los Cachorros de Chicago, visitó ayer a la Fundación Educando a un Salvadoreño (FESA) para compartir con los jóvenes atletas que querer es poder para lograr una meta personal.
Anécdota
Ante la mirada atenta de jugadores de los equipos juveniles de Agabeisi, Zacamil, La Unión, FESA y del Programa Presidencial Futbolista Integral, Macías dedicó dos horas para compartir cómo sufrió para escalar a la gran carpa. Hoy sus seis años de profesionalismo son una fuente de motivación digna de imitar.
“A mis 20 años (1992) un buscador de talentos, René Picota, se interesó en ayudarme para promoverme en el béisbol de Estados Unidos.
Al principio, toqué 15 puertas de los equipos de las Grandes Ligas, pero en todos fui rechazado porque no tenía la estatura que pedían (5’ 88”), pero o nunca dudé que lograría algún día sueño. Por eso siete años más tarde firmé con los Tigres de Detroit”, detalló.
Insistente
“Desde que comenzó mi gusto por el béisbol no he dejado de ser disciplinado en mi preparación. En las Grandes Ligas hay un alto nivel de competición, pero nunca dejé de soñar. Espero que los talentos de El Salvador crean que también escalarán alto”, acotó Macías.

|