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Viven al borde de un abismo

Ilopango. La Comunidad 13 de Febrero ocupa un terreno estatal desde hace tres años. Los derrumbes ocurren todos los días. Una tubería de aguas negras al aire libre contribuye a la erosión.


Publicada 28 de noviembre 2005, El Diario de Hoy

Daño. Una empresa de pinturas ha resultado afectada por los deslizamientos. Trabajadores hacen obras de mitigación en la zona. Foto EDH
Regina Miranda
El Diario de Hoy
metro@elsalvador.com


Cartón y plástico son los elementos que utilizaron los habitantes de la Comunidad 13 de Febrero, de Ilopango, para construir sus humildes viviendas.

Después de tres años de haber usurpado un terreno propiedad del Ministerio de Hacienda, el panorama aún no ha cambiado. Son 230 champas las que se encuentran en el predio de unas cuatro manzanas.

Los habitantes explicaron que la decisión de apropiarse el terreno, se debió a la falta de un lugar seguro luego que perdieron sus casas a causa de los terremotos de 2001.

Desde entonces, la Comunidad 13 de Febrero, nombre que hace referencia al día en que llegaron al lugar, se ha convertido en un asentamiento olvidado por las autoridades municipales.

La alcaldía de Ilopango conoce de la situación de los afectados, pero ha sido poca la ayuda que les han brindado, según dicen los habitantes.

Desechos. El lugar también es utilizado como basurero. Foto EDH
Aseguran que aun en los momentos de emergencia, no han sido atendidos.

Poco a poco, los lugareños han tratado de saldar las múltiples necesidades que tienen, pero el esfuerzo no ha sido suficiente.

El hecho de estar en un terreno ajeno, hace que no tengan los servicios básicos de agua potable ni de luz eléctrica.

Hace tres años, al momento que decidieron hacer su casa el predio, no se percataron que el lugar era una amenaza para todos los ocupantes.

El terreno donde están las viviendas, se está perdiendo poco a poco, debido a los derrumbes que ocurren con frecuencia.

“Cuando venimos el hoyo ya estaba, pero con los inviernos y este último que pasó que fue fuerte, se cayó más tierra”, manifestó Aída Garay, secretaria de la junta directiva de la comunidad.

Desechos. El lugar también es utilizado como basurero. Foto EDH
Según cálculos de los vecinos, desde su llegada, unos 300 metros del terreno han caído al abismo. Sus casas cada vez corren peligro.

Aseguran que los pedazos de tierra caen todos los días, y esto obliga que las champas cercanas al abismo sean trasladadas de la zona.

Peligro

Los desmoronamientos constantes han dejado al descubierto una tubería de aguas negras, que se supone pertenece a la Dirección General de Aduanas.

Las descargas diarias de la tubería, ayudan que la tierra se afloje y sea vulnerable a los derrumbes.

“Algunas veces hasta tiembla cuando se caen los pedazos de tierra”, expresó Garay.

El problema del terreno ya afectó parte de una empresa de pinturas. La semana pasada se observó un grupo de trabajadores de la compañía realizando obras de mitigación.

Los habitantes están conscientes de la usurpación que han hecho, pero por el momento no tienen otra opción.

“El Viceministerio de Vivienda nos ha dicho que tienen el dinero para la construcción de casas, pero no tienen terreno”, sostuvo Garay.

Para las personas, las soluciones de la municipalidad quedaron sólo en promesas.

Personal de comunicaciones del Ministerio de Hacienda informó que realizarían una inspección para verificar los daños.

Alcaldía: “Ahí se va todo el Presupuesto de la Nación”

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Autoridades de la alcaldía de Ilopango aseguraron que no han descuidado las necesidades de la Comunidad 13 de Febrero.

Luis Monge, jefe de comunicaciones de la comuna, indicó que buscan un terreno para trasladar a los habitantes.

El empleado municipal indicó que un predio ubicado en Changallo podría ser una opción, pero no se tiene nada en concreto.

No obstante, los residentes descartan la idea, debido a que no les parece la ubicación del lugar.

Monge agregó que no es factible realizar proyectos de mitigación en la comunidad, ya que sería una inversión muy costosa.

“Ahí se va todo el presupuesto de la nación, es un mega proyecto que se tendría que hacer”, expresó Monge.

Además, sostuvo que la alcaldía ha estado pendiente de las necesidades de la gente.
“Enviamos promotores a diario por la zona”, dijo Monge. Los habitantes lo confirmaron, aunque dijeron que esta es la única asistencia que reciben.

Aída Garay, afectada, señaló que la promesa de encontrar un terreno para ser reubicados por parte de la municipalidad, la han escuchado desde hace tiempo.

Dijo que hasta la fecha no han observado acciones concretas.

Ante la necesidad de tener un sitio estable donde vivir, los vecinos están dispuestos a comprar el terreno, si existe la posibilidad.

“Nosotros compramos a un precio cómodo, pero como está peligroso el terreno por el hoyo, luego nosotros los vendemos para comprar en otro lugar”, detalló Garay.

Mientras los habitantes no sean incorporados a un plan de vivienda, continuarán usurpando el terreno, ya que lo consideran de su propiedad. Esto pese a que cada día viven con la amenaza de irse al abismo de seguir ahí.

Dispuestos a la compra

Los habitantes de la Comunidad 13 de Febrero expresan que pueden comprar el predio a un precio barato.

- La alcaldía no les ha ofrecido una propuesta de reubicación.
- Los residentes provienen de todos los departamentos del país.
- Son afectados de los terremotos de 2001.
- Tienen la esperanza que se les incluya en un plan de vivienda, y así poder dejar el terreno que es un peligro.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 




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