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Opinión
La prensa a la hora de web 2.0
Después de pensarlo mucho, la prensa
tradicional está empezando a darle un papel de primer plano a la
internet.
Publicada 28 de noviembre 2005, El Diario de
Hoy
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| Francis
Pisani
El Diario de Hoy
editorial@ elsalvador.com
La prensa a la hora de Web 2.0
Pero la internet no espera. Ya tiene nuevo nombre “Web 2.0”.
La fórmula es vaga adrede y copia la manera en la cual los informáticos
bautizan las versiones de sus programas a medida que los van sacando al
mercado. Lo esencial, sin embargo, no es ni el mercado, ni la tecnología
es la gente y las formas que tiene para relacionarse.
El Guardian de Londres anunció su intención de dedicarle
un 80% de su tiempo a las actividades online en un plazo de seis o siete
años. Guardian.co.uk ya es el sitio de prensa más visitado
en Gran Bretaña. No todo se debe a la calidad periodística
de los artículos. Importa que el Guardian participe activamente
del “nuevo ecosistema” que se está desarrollando entre
blogueros y publicaciones online. Los primeros se nutren de lo publicado
por las segundas y, gracias a los enlaces que ponen en sus notas, les
manda tráfico.
“No basta con estar en la web, debemos ser parte de ella”
comentó Simon Waldman responsable del sitio del diario londinense
en su presentación durante la conferencia “Más allá
de la palabra escrita” recien organizada por la Asociación
Mundial de Periódicos en Madrid. Para seguir progresando debe encontrar
la manera de establecer con sus lectores una relación que corresponda
a sus prácticas online. Es cierto en particular con los jóvenes.
Mercado
La importancia de la internet fue formalmente reafirmada para Arthur Sulzberger,
patrón del New York Times en un discurso pronunciado unos días
antes frente a la Online News Association (ona.org). “Mi empresa,
dijo, ha invertido seriamente en los nuevos medios.” El conjunto
de los sitios de la compañía es la doceava “presencia”
en internet (35 millones de visitantes únicos en agosto).
A su manera, Sulzberger también reconoce que no basta “estar”
en la internet. Hace falta insertarse en la dinámica propia de
quienes le dan vida. “Debemos, declaró, entender mejor las
formas de conversaciones que tienen lugar en la web”. “En
el mundo entero la gente se siente más conectada a todos los demás,
siente que tiene más poder para participar en lo que se ha vuelto
un constante intercambio de ideas, comentarios y opiniones.”
No se trata apenas de los individuos y Sulzberger le propone a su periódico
volverse un “convocador de comunidades” (convener of communities).
“Queremos crear ambientes en los cuales los consumidores de noticias
puedan encontrar no solamente noticias e informaciones de calidad, pero
también espacios en los cuales individuos con ideas afines puedan
encontrarse y participar sin peligros en experiencias interactivas de
buen nivel”.
La fórmula es buena y la intención loable. Todo está
en peligro si la anunciada fusión de la redacción online
del New York Times y de la tradicional se traduce, como muchos temen,
por la toma de control por parte de la última. Se presentó
como un reconocimiento de la importancia de la internet pero no levanta
la ambigüedad fundamental sobre el valor relativo de las artículos
escritos por profesionales y del contenido producido por el público.
Más ganancias
Cada uno a su manera Waldman y Sulzberger se quieren integrar en Web 2.0,
milagrosa reencarnación de la web que murió con el crash
del 2001 sin nunca desaparecer. La palabra está de moda y las interpretaciones
en cuanto a su contenido abundan. Las tecnologías involucradas
(blogs, RSS etc.) no son nuevas. Se trata primero de una fórmula
para atraer a inversionistas, convencerlos que de nuevo se puede ganar
dinero en la web.
El impacto se debe también al hecho que se refiere a algo más
profundo. Una de las fórmulas más interesantes proviene
de Danah Boyd estudiante en doctorado de la Universidad de California
en Berkeley, especialista del comportamiento de los jóvenes online
y bloguera muy popular (zephoria.org).
“Web 2.0 implica abandonar el control y la propiedad de la información,“
escribe Danah. “la información carece de sentido para otra
persona si no la puede volver a utilizar para que tenga sentido en su
contexto.”
Le tomó diez años a la prensa tradicional querer no solamente
estar presente, sino participar de la vida muy particular de la web. El
problema es que durante esos años, la web cambió. La gente
ahora quiere que se le escuche y tiene los medios para ello. Abandonar
el control y la propiedad de la información no es fácil,
sobre todo para quienes viven de ello y siguen creyendo tener alguna relación
privilegiada con “la verdad”.
— Francis Pisani es director de Latinotek.com, y ha dado cursos
de Internet y globalización en la Universidad de California Berkeley
y en la Universidad de Stanford. —
Direcciones de apoyo
- Discurso de Arthur Sulzberger
http://www.nytco.com/investors-presentations-20051028.html
- Nota de Danah Boyd
http://www.zephoria.org/thoughts/archives/2005/09/05/why_web20_matte.html
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