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Las raÍces de doña Alicia

SantiagoTexacuangos. La presidenta de un grupo de caficultores tiene más de dos años de elaborar figuras con este órgano de la planta. No están a la venta. La iniciativa surgió para apoyar el turismo. Ella motiva a sus allegados para que realicen la actividad


Publicada 27 de noviembre 2005, El Diario de Hoy

Imaginación. Doña Alicia Morales muestra un pez globo. Foto: EDH


Enrique Carranza
El Diario de Hoy

metro@elsalvador.com


En un local ubicado en la carretera conocida como la Panorámica, que comunica Santiago Texacuangos con Cojutepeque, se encuentra una exposición curiosa.

Se trata de una exhibición de figuras hechas con raíces, situada en la recepción de la Sociedad Cooperativa de Caficultores La Unión de R. L., cerca del punto de buses de la ruta 21.

En ese lugar, la media luz de la sala hace intrigante el ambiente. A las visitas les cautiva el aroma a café orgánico que está en proceso de empaque.

No se necesitan grandes vitrinas para mostrarlas. Algunas están en el piso o sino en un pequeño estante.

Las tortugas, los perros y los pollitos, además de los monos cargando sus crías en la espalda, son sólo algunas de las creaciones mostradas. Su talladora es Alicia Morales, presidenta de esa asociación.

“Esto (crear figuras con raíces) inició hace más de dos años, como una forma de promover el ecoturismo en esta zona”, explicó.

Según comentó, algunos cuchillos, un poco de barniz y “mucha imaginación”, son parte de los insumos necesarios en la faena.

Perros, pájaros, tortugas y todo tipo de animales se exhiben en la cooperativa, como resultado del trabajo artesanal . Foto: EDH

Ella pasa varias horas viendo “que figura se puede sacar de cada raíz”, y es hasta cuando encuentra la ideal que comienza a darle la forma que ella se imagina.

Antes de eso, hace un recorrido por una finca y busca los árboles que ya no tienen vida. La clase no importa, pueden ser de cualquier tipo. Al final de allí saldrán las raíces que luego tomarán forma.

Doña Alicia dice que no recuerda cuantas ha elaborado hasta la fecha, pero sí dice que son muchas y variadas. “Es una especie de pasatiempo de medianoche”, afirma.

La noche, por diferentes circunstancias, se convierte en el momento ideal para que su imaginación vuele. “Cuando ya no tengo nada que hacer, es el tiempo de hacer una de las cosas que más me gusta trabajar”, relata.

Los floreros son otros de los artículos que sus manos plasman con creatividad. “Para la elaboración de ellos es necesario que la raíz tenga un pequeño agujero para poner las flores, pero muchas veces la naturaleza se encarga antes en hacerlo”, manifiesta.

Los peces no están fuera de la lista. Un tiburón en una pequeña base, siempre de madera, parecería que ronda en el muestrario.

La iniciativa de doña Alicia ha hecho que sus amigos le recolecten la materia prima para sus figuras. Ella cuenta que los socios de la cooperativa o conocidos en general, le llevan una que otra raíz.

Pieza. Un pequeño mono carga a espaldas a su pequeña cría. La figura está en la cooperativa. Foto: EDH

A la vez, trata que sus compañeros se interesen por hacer más figuras.
“Les pregunto que cuándo me van a traer las de ellos. A algunos sólo les da risa, pero otros como el tesorero ya trajeron varias”, dice entre risas.

Ninguna de las creaciones están a la venta, sólo son para que los turistas las vean y se motiven a preservar la naturaleza. Algunas piezas tienen formas raras o curiosas.

El entusiasmo de la caficultora no termina con su pasatiempo, debido a que planea escribir al menos cuatro libros en los que hablará de diferentes situaciones de la vida cotidiana.

“Alicia en el país de las maravillas”, “El televisor que dio leche” y “El perfil del hombre inteligente”, son algunos de los títulos que ha pensado para su trabajo escrito, aunque asegura que necesitará apoyo para realizar sus obras.

 

Aseguran que están listos para el TLC

Doña Alicia Morales, de 62 años de edad, es la presidenta de la Cooperativa La Unión.
El cargo al inicio fue difícil, confesó, porque tenía que tratar sólo con hombres y para algunos de ellos era complicado que una mujer los guiara.

Especies. Los tiburones también forman parte de la colección.Foto: EDH

Después de eso, uno de los logros que ha tenido dentro de esa empresa es que han comenzado a exportar café orgánico hacia los Estados Unidos.
“La organización es la base de todo”, afirmó.

Las inclemencias de la economía no han representado mayores problemas en su trabajo. “Hemos salido adelante aunque los precios hayan estado mal”, dice.

También asegura que la institución que dirige está lista para un Tratado de Libres Comercio (TLC).

Por ahora trabaja en la búsqueda de nuevos mercados para los productos de la cooperativa, al grado que ha iniciado conversaciones con empresarios israelitas.

Todo eso la hizo ver que tenía que aprender inglés y ya cursa el décimo módulo en un colegio capitalino.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 




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