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Tristeza. Carballo y Merino se lamentan, tras la eliminación de la Copa Presidente. Foto EDH/ARCHIVO |
VÍCTOR ZELADA UCEDA
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
La famosa canción “un elefante se balanceaba sobre la tela de una araña...” es interminable porque se va agregando un elefante más a la cuenta. Si no se planifica bien el peso de todo el gremio la pita se rompe y todos terminan sentados.
Alianza se balanceó mucho y en menos de una semana se despidió de la Liga y de la copa presidente, al empatar primero contra San Salvador y luego sucumbir contra el Nacional 1906.
Pies de barro
La realidad es que nada parece consolarlo en este momento. Sólo ver el firmamento y planificar el futuro de la embarcación blanca en el 2006.
Alianza pagó caro el desgaste administrativo que sufrió en julio. Su nueva administración armó su rompecabezas con 7 jugadores del equipo anterior y el resto llegó por añadidura. Desde Eliseo Quintanilla, Jorge “Zarco” Rodríguez hasta Didier Ovono, cada quien se alistó a la armada blanca para intentar hacer un digno papel en el nuevo proyecto.
Sin duda un desafío mayúsculo, si se toma en cuenta que su técnico Óscar del Solar contó sólo con 25 días para realizar su pretemporada. Las piezas del ajedrez estaban listas, el campeonato se acercaba, y -ni modo- se tenía que jugar.
Pero como a la carrera siempre surge más de un problema, las transferencias de los argentinos Juan Zandoná y Gonzalo Garavano, así como el mexicano Arturo Albarrán y el gabonés Ovono, tardaron y Migración y Gobernación pusieron una pausa a la participación de éstos en la primera fecha y dejaron sin armas legionarias al recién nacido Alianza.
Pálidos
En otros años y con la continuidad de un grupo no era intimidante comenzar con sus homólogos, los “equipos grandes”, pero ante la emergencia que se vivía en Alianza los riesgos de tropezar eran muchos.
Primero Águila, luego Firpo y después FAS saquearon a Alianza y le ganaron. Y como siempre hay quien haga leña del árbol caído, Chalate se aprovechó del caos y le propinó la cuarta. El inicio fue frustrante y las cosas tenían que cambiar.
El club necesitó hasta la quinta fecha para romper su mala racha y ganaron 3-1, en Gotera, al sorprendente Vista Hermosa. Posteriormente amarrarían dos triunfos a su bolsillos. El equipo recompuso su nave y con dificultades saltó en la décima fecha hasta la cuarta posición. Esa silla la mantuvo hasta la jornada 14, porque su empatitis y tropezones lo fueron marginando.
La presión de los hinchas vaticinaban un final incierto y por eso criticaron a Quintanilla, quien se ausentó de los entrenos dos días antes del juego contra San Salvador y renunció al equipo el lunes.
Ya antes, Alianza había perdido, no por renuncia, sino por lesión a Garavano, quien se lesionó y fue sustituido por Dowson Rodríguez. Las piedras en el zapato apretaron mucho y al final Alianza tiró al suelo sus esperanzas de salvar el año. Primero empató el domingo contra San Salvador y el miércoles cayó con Nacional 1906. En partidos seguidos le dijo adiós a las dos competiciones.
Voces en el cielo
La travesía ya casi termina y en Alianza hay miradas cruzadas porque entraron en la dimensión desconocida. Nadie entiende qué pasó, pero la mayoría coincide que el club debe proyectarse a su nuevo reto: el Clausura 2006.
“Ningún jugador se siente seguro de que fue regular, por los múltiples altibajos que se presentaron. Fuimos víctimas de nuestra propia actitud, porque no nos supimos mantener en la segunda vuelta, después de superar el mal inicio del torneo”, indicó Jorge Rodríguez.
“Desaprovechamos partidos clave. Uno de ellos fue contra Vista Hermosa, que nos empató al filo de la hora. Hoy nos lamentamos, pero hay que entender que quienes más sufren son los aficionados y los directivos”, comentó Marvin “Perica” Benítez.
Por su parte. Ramiro Carballo no quiso excusarse, pero coincidió con Benítez en la tristeza que inunda a los hinchas del club: “Duele, en serio, pero la vida continúa. Somos los culpables. Sino tienes buenos resultados, no le puedes exigir a la gente que venga al estadio. Basta reflexionar y proponerte en hacer mejor tu trabajo la próxima vez”, agregó.
Alianza puso punto y aparte a su triste final de año y sólo se concentra en ganar a Metapán, rival que no ha caído en casa.
Futuro
Los vientos de cambio no pueden descartarse en un equipo que necesita levantar su hegemonía. Ya no está “Cheyo”. ¿Y qué pasará con los extranjeros y el técnico? ¿Quiénes se van y qué refuerzos llegarán? De acuerdo al gerente del club, Héctor Inguanzo, los extranjeros tienen contrato hasta 2006, al igual que Óscar del Solar. Sin embargo, todo puede pasar.
“No queremos precipitarnos en anunciar nada. El técnico es quien tendrá que sugerir refuerzos, pero le adelanto que Alianza no actuará de mala fe en contra de ningún jugador”, dijo Inguanzo.
Al consultársele sobre la continuidad del entrenador y de los extranjeros, señaló: “Ellos tienen contrato hasta 2006. El señor Óscar del Solar sigue en el banquillo”.
Del Solar no se quedó callado: “Más allá de quién dirija al equipo, debe tener a corto, mediano y largo plazo un plantel competitivo. De mi parte, me adapté a la realidad que teníamos”.
Jorge Rodríguez
Defensa
“Ningún jugador se siente seguro de que fue regular, por los altibajos. Fuimos víctimas de nuestra propia actitud”
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