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| Alegría. Las agrupaciones musicales se
esforzaron por divertir a quienes asistieron el lunes a la celebración
migueleña. Foto
EDH |
Francisco Torres
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
La música campirana tiene un sitio especial en las preferencias
de los migueleños. Esto fue demostrado con la asistencia y entusiasmo
de los presentes en el Festival de Chanchonas efectuado el lunes.
La actividad, organizada por una estación de radio local, es una
tradición en el desarrollo de las fiestas dedicadas a la Virgen
de La Paz.
Frente a las instalaciones de Radio Chaparrastique, en la cuarta avenida
norte, se instalaron los músicos procedentes de diferentes localidades
“de adentro” de la zona oriental.
“Esta es nuestra música, es muy alegre”, expresó
una sudorosa mujer al referirse a los ritmos muy populares en los cantones
y comunidades de la zona oriental, en los que predominan las mandolinas
y contrabajos. Es de la forma de estos últimos instrumentos que
se origina el nombre de chanchonas.
Alegría
Hace más de 45 años se efectuó por primera vez el
festival, explica Jorge Gómez, uno de los locutores que organizaron
el certamen.
El lunes millares de personas ocuparon la calle mencionada para disfrutar
de la música interpretada por ocho grupos provenientes de varias
regiones.
Fueron seleccionados los ganadores. La decisión se conoció
en la madrugada y los galardonados fueron el grupo Atardecer Tropical,
del cantón San Francisquito, San Francisco Gotera; Son y Ritmo,
de Guatajiagua, Morazán y Los Guajiros, de Villa El Triunfo.
Todos recibieron premios en efectivo, además de la oportunidad
de grabar un disco con sus melodías.
Por estas oportunidades, los integrantes de “chanchonas”,
son los primeros en esforzarse en conservar la tradicional celebración.
Muchos consideran con orgullo, que representan las raíces culturales
de oriente.
“Antes el carnaval empezaba con esta música. Hoy apoyan más
a los que vienen de otros países”, lamentó Oscar Payés,
un poblador del cantón El Jalacatal.

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