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Fiesta campirana atrajo a millares

San Miguel. Es una tradición que se desarrolla desde hace casi medio siglo. Muchos la disfrutan.

Publicada 24 de noviembre 2005, El Diario de Hoy

Alegría. Las agrupaciones musicales se esforzaron por divertir a quienes asistieron el lunes a la celebración migueleña. Foto EDH

Francisco Torres
El Diario de Hoy

elpais@elsalvador.com


La música campirana tiene un sitio especial en las preferencias de los migueleños. Esto fue demostrado con la asistencia y entusiasmo de los presentes en el Festival de Chanchonas efectuado el lunes.

La actividad, organizada por una estación de radio local, es una tradición en el desarrollo de las fiestas dedicadas a la Virgen de La Paz.

Frente a las instalaciones de Radio Chaparrastique, en la cuarta avenida norte, se instalaron los músicos procedentes de diferentes localidades “de adentro” de la zona oriental.

“Esta es nuestra música, es muy alegre”, expresó una sudorosa mujer al referirse a los ritmos muy populares en los cantones y comunidades de la zona oriental, en los que predominan las mandolinas y contrabajos. Es de la forma de estos últimos instrumentos que se origina el nombre de chanchonas.

Alegría

Hace más de 45 años se efectuó por primera vez el festival, explica Jorge Gómez, uno de los locutores que organizaron el certamen.

El lunes millares de personas ocuparon la calle mencionada para disfrutar de la música interpretada por ocho grupos provenientes de varias regiones.

Fueron seleccionados los ganadores. La decisión se conoció en la madrugada y los galardonados fueron el grupo Atardecer Tropical, del cantón San Francisquito, San Francisco Gotera; Son y Ritmo, de Guatajiagua, Morazán y Los Guajiros, de Villa El Triunfo.

Todos recibieron premios en efectivo, además de la oportunidad de grabar un disco con sus melodías.

Por estas oportunidades, los integrantes de “chanchonas”, son los primeros en esforzarse en conservar la tradicional celebración.

Muchos consideran con orgullo, que representan las raíces culturales de oriente.

“Antes el carnaval empezaba con esta música. Hoy apoyan más a los que vienen de otros países”, lamentó Oscar Payés, un poblador del cantón El Jalacatal.

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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