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Milady Cruz
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
La venta de medicamentos piratas se ha vuelto una práctica cotidiana
que pone en riesgo la salud de la población.
Éstas “medicinas” son ofrecidas en canastos, carretillas
e incluso en algunas farmacias y tiendas que las venden aprovechando la
fama de los productos originales. sin embargo, el desconrol es tal que
en muchos casos se ofrecen sin saber de la faslificación.
Esta práctica ilícita ha ocasionado severas pérdidas
en la industria farmacéutica local.
Roberto Rivas, gerente de ventas de Gamma Laboratorios detalló
los cerca de 70 laboratorios legales que existen en el país tienen
pérdidas por la falsificación de sus productos.
Explicó que se estima que la pérdidas van desde los 40 millones
de dólares a 50 millones de dólares, tanto por falsificación
y robos.
“(La piratería) afecta a todos, a médicos, distribuidores,
farmacias y laboratorios. Genera un problema que no se puede medir actualmente
y que afecta a la economía de todos por igual”, dijo.
Rivas agregó que el fenómeno ocurre en todo el país
y que hay casos de “importación de falsificaciones”.
“A veces lo fabrican en Guatemala y lo vienen a empacar al país.
Hay una consciencia colectiva de pertenecer a una red fraudulenta”,
detalló.
Rivas consideró que la culpable no es la señora del mercado,
“ella lo único que hace es comprar y no sabe la procedencia
o si el producto es ilegal”, explicó.
José Mario Ancalmo, presidente de la Asociación de Industriales
Químico Farmacéuticos de El Salvador (Inquifar), se muestra
consciente de que “los medicamentos falsos representan un riesgo
cada vez mayor para la salud y los más amenazados son los consumidores”.
Considera que vigilar y ordenar el comercio ilícito de los fármacos
es una tarea fuerte que le compete al Consejo Superior de Salud Pública
(CSSP).
“La institución debe poner en primer plano los peligros que
comportan los medicamentos adulterados y de contrabando”, sostuvo.
Ancalmo dijo que su empresa (Labortarios Ancalmo) sufrió pérdidas
considerables millonarias por un problema de falsificación en México.
“Así como laboratorios Laínez y López han tenido
problemas de falsificación en ese país. Se ha seguido la
pista de los falsificadores hasta Guatemala y otros que operan acá.
Las pérdidas en ventas locales y extranjeras son millonarias”,
señaló.
Agregó que en la región con frecuencia las autoridades descubren
“fábricas” de fármacos alterados, falsos o vencidos.
Faltan inspecciones
Loly de Ayala, presidenta del CSSP, dijo que la entidad realiza inspecciones
de rutina en las mil 776 farmacias distribuidas en todo el país.
“Si encontramos productos falsos y vencidos lo decomisamo y seguimos
un informativo de las farmacias inspeccionadas. Nos compete vigilar que
se cumplan las normas establecidas”, reconoció.
“Se viola la libertad de comercio sano es antiético, y sobre
todo porque va en contra de la salud de la gente. Éstos ‘medicamentos’
no reúnen las condiciones necesarias. El principal ingrediente
que los compone no es de calidad”.
De Ayala informó que están trabajando para modificar el
decreto y el código de salud “hay laboratorios que tienen
grandes pérdidas porque sus productos estrellas son los que se
falsifica”, puntualizó.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud en 2003,
se registraron 327 casos de falsificación de medicina en 63 países
de todo el mundo.
Estas incidencias afectaron a cerca de 300 tipos de fármacos distintos
y a un amplio número de pacientes.
Decomisos
Enrique Cruz Ascencio, agente de la División de Finanzas de la
Policía Nacional Civil (PNC), detalló que la Policía
da seguimiento a este ilícito y agregó que el año
pasado decomisaron alrededor de un millón de fármacos de
todo tipo.
Explicó que los decomisos ocurren cuando se detecta medicina abandonada,
productos vencidos, violación de distintivos comerciales, contrabando
de mercadería, entre otros.
En 2004 todos los decomisos tenían un valor comercial de 1.4 millones
de dólares, que se convierten en pérdidas para los laboratorios.
En lo que va del 2005, la PNC confiscó 6.3 millones de medicamentos
por los mismos delitos. Este decomiso sumó un valor comercial cercano
a 600 mil dólares.
La mercadería fue de acuerdo con las estadísicas encontrada
por la PNC en Anguiatú, Chalatenango, el Amatillo, las Chinamas,
San Cristobal, el Poy, Santa Ana y otros lugares.
“Los precios ofrecidos al público son atractivos”
Los medicamentos falsificados entran a formar parte del fenómeno
más amplio de los productos farmacéuticos de calidad inferior
a la norma. La diferencia es que son etiquetados deliberadamente, de forma
fraudulenta con respecto a su identidad u origen.
“Nosotros hemos sido víctimas de una red de 25 personas que
operaba dentro de la empresa. Detectamos que robaban producto semi terminado
y material de empaque, cajas, viñetas, blísteres. Todo esto
iba a parar a otra estancia donde preparaban el fármaco para luego
comercializarlo”, relató Roberto Rivas Pineda, gerente de
ventas de Laboratorios Gamma.
Por ejemplo, del producto Azthomac (un antibiótico para niños
y adultos) robaron dos mil 330 frascos, con un precio al público
de 19.56 dólares.
La empresa farmacéutica dejó de vender sólo en ese
producto 46 mil dólares.
“Descubrimos que el Gammatos lo vendían en algunas farmacias
y a vendedores ambulantes a un dólar. Cuando el precio al público
es de 8.50 dólares.
“Los dueños de farmacias compran 25 frascos e invierten sólo
25 dólares. En cambio nuestra inversión habría sido
de 600 dólares, por el cinco por ciento del valor del producto”.
Otro caso es el de la amoxicilina (antibiótico), el cual por millar
cuesta cerca de 600 dólares, mientras que el robado entre 10 y
20 dólares.
“Los precios ofrecidos al público son atractivos, pero el
problema es cómo tratan ese medicamento. No se sabe si está
en buenas condiciones o si fue alterado”, enfatizó.
El caso de Gamma fue particular porque no sólo fue objeto de robo
de medicamentos y componentes sino se detectó el hurto de documentos
legales como facturas, créditos fiscales y quedans.
“Descubrimos internamente de las salidas de los productos en forma
sistemática. No eran ni eventuales, era una cosa planificada con
contactos en los mercados”, comentó el ejecutivo.
Efectos graves, multas y cierres
- Pacientes que tienen hipertensión al consumir una medicina falsificada
puede desarrollar la enfermedad de retinopatía, complicaciones
a nivel ocular, renal y las extremidades.
- Si un paciente diabético está tomando fármacos
para bajar el nivel de azúcar y toma una falso, no controlará
su problema y su consecuencia será grave.
- El CSSP cerró la farmacia San Francisco en el departamento de
San Miguel, por seis meses porque tenía medicina vencida y de procedencia
dudosa.
- Las amonestaciones impuestas por el CSSP pueden ir desde una amonestación
verbal hasta una multa de 114.29 dólares hasta la multa mayor de
11 mil 428.57 dólares.
- El derecho de apertura de una farmacia en el país cuesta 165
dólares para que esté legalizada por el CSSP.

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