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Por piratería
Farmacéuticas pierden más de $40 millones

Fraude. La venta de medicamentos falsos genera pérdidas millonarias a la industria química. Hay poco control en el comercio de los productos que se ofrecen en el sector formal e informal. El uso de algunos de estos “medicamentos” puede provocar enfermedades crónicas o causar la muerte.

Publicada 23 de noviembre 2005 , El Diario de Hoy

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Milady Cruz
El Diario de Hoy

nacional@elsalvador.com

La venta de medicamentos piratas se ha vuelto una práctica cotidiana que pone en riesgo la salud de la población.

Éstas “medicinas” son ofrecidas en canastos, carretillas e incluso en algunas farmacias y tiendas que las venden aprovechando la fama de los productos originales. sin embargo, el desconrol es tal que en muchos casos se ofrecen sin saber de la faslificación.

Esta práctica ilícita ha ocasionado severas pérdidas en la industria farmacéutica local.
Roberto Rivas, gerente de ventas de Gamma Laboratorios detalló los cerca de 70 laboratorios legales que existen en el país tienen pérdidas por la falsificación de sus productos.

Explicó que se estima que la pérdidas van desde los 40 millones de dólares a 50 millones de dólares, tanto por falsificación y robos.

“(La piratería) afecta a todos, a médicos, distribuidores, farmacias y laboratorios. Genera un problema que no se puede medir actualmente y que afecta a la economía de todos por igual”, dijo.

Rivas agregó que el fenómeno ocurre en todo el país y que hay casos de “importación de falsificaciones”.

“A veces lo fabrican en Guatemala y lo vienen a empacar al país. Hay una consciencia colectiva de pertenecer a una red fraudulenta”, detalló.

Rivas consideró que la culpable no es la señora del mercado, “ella lo único que hace es comprar y no sabe la procedencia o si el producto es ilegal”, explicó.

José Mario Ancalmo, presidente de la Asociación de Industriales Químico Farmacéuticos de El Salvador (Inquifar), se muestra consciente de que “los medicamentos falsos representan un riesgo cada vez mayor para la salud y los más amenazados son los consumidores”.

Considera que vigilar y ordenar el comercio ilícito de los fármacos es una tarea fuerte que le compete al Consejo Superior de Salud Pública (CSSP).

“La institución debe poner en primer plano los peligros que comportan los medicamentos adulterados y de contrabando”, sostuvo.

Ancalmo dijo que su empresa (Labortarios Ancalmo) sufrió pérdidas considerables millonarias por un problema de falsificación en México.

“Así como laboratorios Laínez y López han tenido problemas de falsificación en ese país. Se ha seguido la pista de los falsificadores hasta Guatemala y otros que operan acá. Las pérdidas en ventas locales y extranjeras son millonarias”, señaló.

Agregó que en la región con frecuencia las autoridades descubren “fábricas” de fármacos alterados, falsos o vencidos.

Faltan inspecciones

Loly de Ayala, presidenta del CSSP, dijo que la entidad realiza inspecciones de rutina en las mil 776 farmacias distribuidas en todo el país.

“Si encontramos productos falsos y vencidos lo decomisamo y seguimos un informativo de las farmacias inspeccionadas. Nos compete vigilar que se cumplan las normas establecidas”, reconoció.

“Se viola la libertad de comercio sano es antiético, y sobre todo porque va en contra de la salud de la gente. Éstos ‘medicamentos’ no reúnen las condiciones necesarias. El principal ingrediente que los compone no es de calidad”.

De Ayala informó que están trabajando para modificar el decreto y el código de salud “hay laboratorios que tienen grandes pérdidas porque sus productos estrellas son los que se falsifica”, puntualizó.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud en 2003, se registraron 327 casos de falsificación de medicina en 63 países de todo el mundo.

Estas incidencias afectaron a cerca de 300 tipos de fármacos distintos y a un amplio número de pacientes.

Decomisos

Enrique Cruz Ascencio, agente de la División de Finanzas de la Policía Nacional Civil (PNC), detalló que la Policía da seguimiento a este ilícito y agregó que el año pasado decomisaron alrededor de un millón de fármacos de todo tipo.

Explicó que los decomisos ocurren cuando se detecta medicina abandonada, productos vencidos, violación de distintivos comerciales, contrabando de mercadería, entre otros.

En 2004 todos los decomisos tenían un valor comercial de 1.4 millones de dólares, que se convierten en pérdidas para los laboratorios.

En lo que va del 2005, la PNC confiscó 6.3 millones de medicamentos por los mismos delitos. Este decomiso sumó un valor comercial cercano a 600 mil dólares.

La mercadería fue de acuerdo con las estadísicas encontrada por la PNC en Anguiatú, Chalatenango, el Amatillo, las Chinamas, San Cristobal, el Poy, Santa Ana y otros lugares.

“Los precios ofrecidos al público son atractivos”

Los medicamentos falsificados entran a formar parte del fenómeno más amplio de los productos farmacéuticos de calidad inferior a la norma. La diferencia es que son etiquetados deliberadamente, de forma fraudulenta con respecto a su identidad u origen.

“Nosotros hemos sido víctimas de una red de 25 personas que operaba dentro de la empresa. Detectamos que robaban producto semi terminado y material de empaque, cajas, viñetas, blísteres. Todo esto iba a parar a otra estancia donde preparaban el fármaco para luego comercializarlo”, relató Roberto Rivas Pineda, gerente de ventas de Laboratorios Gamma.

Por ejemplo, del producto Azthomac (un antibiótico para niños y adultos) robaron dos mil 330 frascos, con un precio al público de 19.56 dólares.

La empresa farmacéutica dejó de vender sólo en ese producto 46 mil dólares.

“Descubrimos que el Gammatos lo vendían en algunas farmacias y a vendedores ambulantes a un dólar. Cuando el precio al público es de 8.50 dólares.

“Los dueños de farmacias compran 25 frascos e invierten sólo 25 dólares. En cambio nuestra inversión habría sido de 600 dólares, por el cinco por ciento del valor del producto”.

Otro caso es el de la amoxicilina (antibiótico), el cual por millar cuesta cerca de 600 dólares, mientras que el robado entre 10 y 20 dólares.

“Los precios ofrecidos al público son atractivos, pero el problema es cómo tratan ese medicamento. No se sabe si está en buenas condiciones o si fue alterado”, enfatizó.

El caso de Gamma fue particular porque no sólo fue objeto de robo de medicamentos y componentes sino se detectó el hurto de documentos legales como facturas, créditos fiscales y quedans.

“Descubrimos internamente de las salidas de los productos en forma sistemática. No eran ni eventuales, era una cosa planificada con contactos en los mercados”, comentó el ejecutivo.

Efectos graves, multas y cierres
- Pacientes que tienen hipertensión al consumir una medicina falsificada puede desarrollar la enfermedad de retinopatía, complicaciones a nivel ocular, renal y las extremidades.
- Si un paciente diabético está tomando fármacos para bajar el nivel de azúcar y toma una falso, no controlará su problema y su consecuencia será grave.
- El CSSP cerró la farmacia San Francisco en el departamento de San Miguel, por seis meses porque tenía medicina vencida y de procedencia dudosa.
- Las amonestaciones impuestas por el CSSP pueden ir desde una amonestación verbal hasta una multa de 114.29 dólares hasta la multa mayor de 11 mil 428.57 dólares.
- El derecho de apertura de una farmacia en el país cuesta 165 dólares para que esté legalizada por el CSSP.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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