 |
|
Especial. Ronaldinho, la figura, abraza a Gabri, que anotó
el primero. Se les suma Van Bronkhorst. Foto
EDH
|
EFE
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Otra actuación estelar de Ronaldinho, que marcó un tanto y dio los otros dos, llevó al Barcelona hacia una nueva victoria, esta vez ante el Werder Bremen (3-1) en la Liga de Campeones, donde acabará como líder de su grupo, pase lo que pase en la última jornada.
El Barca no fue el del Bernabéu, pero a este equipo, que hace mes y medio decidió poner la velocidad de crucero y que, de momento, no parece tener intención de parar, tampoco le hace falta jugar tan bien y durante tanto tiempo para demostrar su superioridad.
Bastaron unas dosis de magia del astro brasileño para que los azulgrana noquearan a un Werder Bremen que, sin tener el balón ni controlar el partido, contragolpeó con peligro y dispuso de varias ocasiones claras de gol.
Show de Ronaldinho
El Balón de Oro tiene nuevo dueño, y Ronaldinho quiso dejarlo claro una vez más. El ‘crack’ azulgrana se dedicó precisamente a eso, a teñir de oro cada balón que tocó.
En su segunda intervención, el brasileño controló un balón en la medular y lanzó un pase de cuarenta metros a Gabri, que la bajó con el pecho y la cruzó con la zurda ante la salida de Reinke (1-0).
Pero la entrada del canterano, que ocupó el puesto de Xavi, no fue la única novedad respecto al once que Rijkaard sacó en el Bernabéu.
El técnico holandés dejó en la grada a Messi y en el banquillo a Edmilson y a Eto’o, que por primera vez entró en las rotaciones, y dio entrada a Giuly, Motta y Larsson, quienes no jugaron ni un minuto contra el Real Madrid.
Poco después, el árbitro señaló un discutido penalti de Van Bronckhorst a Micoud que Borowski se encargó de transformar en el 1-1, y el partido pareció empezar otra vez desde cero.
Y entonces volvió a aparecer Ronaldinho. El brasileño lanzó una falta envenenada que sorprendió a un desafortunado Reinke, quien empezó colocando mal la barrera y acabó comiéndose el bote del balón (2-1).
Otra jugada del gaúcho, que acabó con un remate en plancha de Larsson, dio la oportunidad de redimirse a Reinke, y Klose, con un cabezazo desviado, fue lo más destacado de la recta final de la primera parte.
La segunda mitad arrancó con un juego embarullado. Klose abandonó el campo renqueante, y el técnico alemán, Thomas Schaaf dio entrada al joven Hunt para apoyar a Valdez en el ataque visitante.
Ronaldinho, en su enésima intervención, condujo un balón en la línea de tres cuartos, Larsson le marcó la diagonal y el brasileño se la puso con milimétrica precisión. El sueco no perdonó e hizo subir el 3-1 en el marcador. Luego bajó el telón y llegaron los aplausos.
 |