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Desde Miami
Periodista: José Luis Henríquez
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
Aprovechar las oportunidades de negocios que surjan de los flujos de remesas
y con las microempresas desatendidas de la región será la
prioridad que desde ahora tendrán los bancos de América
Latina.
Con esa idea arrancó ayer la XXXIX Asamblea anual de la Federación
Latinoamericana de Bancos (Felaban), en donde se exhortó a la banca
a no ver sólo las ganancias, sino a tener un rol más activo
en la transformación de la economía y el combate a la pobreza.
Según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) sólo a
Latinoamérica se le envían al año unos 55 mil millones
de dólares en remesas, mientras que existe un mercado potencial
de 40 mil millones, en microempresas, que no se están atendiendo.
Las estadísticas de ese organismo contabilizan que únicamente
4 mil instituciones microempresariales son apoyadas por el sistema financiero
de la región.
Juan Antonio Nino, presidente de Felaban, afirmó durante la inauguración,
que de los 41 billones de dólares que recibió el subcontinente
en 2004 sólo un poco arriba del 10 por ciento pasó por el
sistema financiero, lo cuque evidencia una valiosa oportunidad de bancarizar
a la población tradicionalmente marginada.
“La buena noticia es que la banca ha dejado de ser ajena al tema...”,
comentó.
Actualmente estas divisas superan a la inversión directa extranjera
recibida durante el año pasado. Se calcula que la remesa promedio
es de $ 300 por persona.
El presidente del Fondo Multilateral de Inversiones (Fomin), Donald Terry,
coincidió en que las remesas constituyen un atractivo mercado al
que se le puede ofrecer cuentas de ahorro, créditos de vivienda
u otros productos; pero recalcó que debe haber mayores controles,
para que ésta no sea utilizada para el lavado de activos o financiar
terrorismo.
Hay esfuerzos
El gerente para Centroamérica de Money Gram International, Luis
Araoz, indicó que en los últimos dos años los costos
de envío han reducido sustancialmente: De cerca de 25 dólares
por remitir hasta 300 dólares, a los 10 dólares que se cobran
ahora por despachar entre uno y mil. Sin embargo existe una facilidad
que podría disminuirlo aún más.
En la actualidad, esa entidad trabaja con los bancos Agrícola,
Cuscatlán, Scotiabank y las Despensas de Don Juan en la entrega
de las ayudas familiares.
El otro aspecto que la banca quiere impulsar son las microfinanzas. Al
respecto, Luis Alberto Moreno, presidente del Banco Interamericano de
Desarrollo (BID), apuntó que la región debe apostarle a
la democratización financiera, que no es más que atender
a los microempresarios y a las personas comunes.
“Siete de cada 10 personas carecen de acceso al crédito e
igual le pasa a nueve de cada 10 empresas. Esto debe cambiar, y es por
eso que es importante darle mayor énfasis a las microfinanzas y
a los envíos de remesas”, recalcó.
Además, destacó que este segmento es altamente rentable
pues la tasa anual de crecimiento de las 10 mejores instituciones que
atienden a ese sector supera el 50 por ciento, aparte de que el 70 por
ciento del sector aún representa oportunidades de negocios.
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