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Juan Carlos Rivas
El Diario de Hoy
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Fueron tres días de ópera. Y anoche, el último concierto, cerró con broche de oro la temporada operística 2005 con la presentación de “La Bohème”, una de las piezas más conocidas del compositor Giacomo Puccini.
Acompañados por una orquesta de 33 músicos, y con subtítulos en la parte superior del escenario, los cantantes de la Asociación Lírica Salvadoreña ejecutaron los cuatro actos de la reconocida obra italiana.
Los papeles estelares estuvieron a cargo de la soprano Lucía Flores, como Mimi, y Napoleón Romero, como Rodolfo.
La dirección escénica estuvo a cargo del actor y director Filander Funes y la dirección musical del maestro Joseph Karl Doetsch.
Un orgullo
“Para nosotros es un esfuerzo que valió la pena, pues es difícil traer una compañía extranjera por los altísimos costos que eso representa y ahora podemos estar orgullosos de tener una representación nacional”, dijo Rómulo Rivas, vicepresidente de Alisa.
Por su parte, el tesorero de dicha institución, Jorge Dheming, agregó que “el talento salvadoreño es un rico filón que hay que valorar”.
Cabe destacar la ambientación del segundo acto, en donde intervienen todos los personajes incluyendo el coro y Mario Guirola, como Schaunard, y Ana Gómez, como Mussetta.
Con “La Bohème” Alisa cierra la temporada 2005, y empieza a trabajar en la producción de “La novicia rebelde” y “La viuda alegre”. para el próximo año.

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