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“No estoy de acuerdo con la toma de la Catedral”

Al purpurado le preocupa la deshumanización de la sociedad moderna. Ahora que vienen las elecciones, llama a los políticos a no matar la honra con la difamación, a no mentirle al pueblo y a decir la verdad. Cree que los pueblos centroamericanos deben elaborar un plan de país y caminar juntos en la búsqueda del desarrollo

Publicada 20 de noviembre 2005 , El Diario de Hoy

Reflexión. Para el cardenal, la ética se ha marginado de la vida de las sociedades. Foto EDH



El Diario de Hoy

nacional@elsalvador.com

“El cardenal hondureño Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga no duda en reafirmar que la Catedral Metropolitana de San Salvador “es la casa de Dios y se respeta”, al censurar las tomas de las que ha sido objeto en los últimos meses por parte de sindicalistas y mareros.

El purpurado llegó ayer al país para disertar en una conferencia organizada por la Unión de Enfermos Misioneros. En entrevista con El Diario de Hoy, dejó sentada su posición sobre temas como la necesidad de encontrar “grandes remedios, no paliativos ni retóricas” a la sociedad, y que la educación no significa decirle a la gente que tenga sexo seguro.

También opinó sobre la necesidad de una educación ética para lograr una igualdad entre el hombre y la mujer y fue claro al decir que “frente al altar del Dios mercado no se puede sacrificar al ser humano”.
Para partir de un tema local, ¿qué opina sobre las tomas de Catedral Metropolitana?

Yo le quiero decir que el Papa Juan Pablo II nos dijo que la Catedral es la casa de Dios y se respeta. En tiempos de la guerra este tipo de acciones se volvieron una praxis, yo creo que no es tiempo ya para que la sociedad culta y civilizada haga eso... Con el diálogo se pueden alcanzar acuerdos. Yo ciertamente no estoy de acuerdo con la toma de catedral, allí se debe ir a escuchar la palabra de Dios.

Ya en términos más globales, ¿qué demandas hace la sociedad de hoy, especialmente de Latinoamérica?
Este mundo de economía globalizada cierra oportunidades de trabajo. En muchos anuncios usted lee requisitos para trabajar que sea menor de 35 años... Vivimos en un mundo de contradicciones que ciertamente tiene que cambiar.

¿Como decir que entre más avances tecnológicos hay, por ejemplo, la sociedad se deshumaniza?
Deshumanizante. Imagínese hay asilos que son jaulas de oro y con todos los disfraces posibles, el ancianito estorba. Hay muchos países europeos que han aprobado leyes como la eutanasia y en México se estaba discutiendo hace 15 días. Por otro lado, nunca he visto tanta riqueza y tanta pobreza a la vez.

¿Qué debe hacer la región para alcanzar esa igualdad y el desarrollo?
Nuestra Centroamérica debe estar unida. Imagínese, ¿qué puede hacer un solo país de seis o 12 millones en el mundo globalizado, no tenemos capacidad para un mercado de centenares de millones... Nuestro problema es la deuda externa, la deuda social es para mí más peligrosa porque cuando tenga síntomas, ya la enfermedad será incurable.

Aunque desde hace décadas la región viene hablando de integración y no se ha avanzado mucho...
Así es. Falta a mi juicio, y lo digo por mi propio país, una educación cívica.

¿A veces la integración tiende a verse sólo en materia económica?
No sólo es solamente mercado, sino integración social. Tenemos grandes desafíos.

¿Qué desafíos tiene la región?
El bien común porque de esto sólo se oye en campañas electorales, pero después sólo se buscan intereses particulares... Yo sufro cuando veo pasar gobiernos y son como un péndulo y los cambios no vinieron.
¿Falta de compromiso?
Claro. Muchos grupos quieren llegar al poder pero no al servicio del bien común, y cuando se quiere ser rico a base de otros no es correcto.

En nuestro país ya soplan los vientos electorales, ¿cuál sería su consejo para los que harán campaña?
Que la ley de Dios vale para todos, que hay tres mandamientos que la sociedad ha dejado marginados. Uno es no matar, y se mata difamando a otro; no mentir, que parece se ha vuelto una especie de decir la verdad sin decirlo o la ocultan; y el tercero, no robar. Creo que son tres columnas de la vida moral de las personas.

¿Hay que hacer una reestructuración, un cambio de visión?
Yo digo que los gobiernos deben crear un plan de país, para que haya esperanza para los jóvenes. Y la característica de la juventud es la esperanza, y si no le ofrecemos más que puntos suspensivos.

¿La Iglesia asume ese desafío?
La Iglesia va caminando y se hacen esfuerzos como la evangelización para que que haya ética en todos los niveles. La ética no es una camisa de fuerza que se le pone a la gente, sino lo mejor que tiene adentro el ser humano, no viene de afuera.

¿Tenemos una crisis de ética?
Enorme, y como decía el Papa Juan Pablo II, la ética se ha marginado de la vida.

¿Se dice que la ética evita el mal de la corrupción y que ésta obstaculiza el progreso de los pueblos?

Es el peor cáncer que tenemos y la quimioterapia es formar la conciencia de las personas, buscar el bien común y allí resuena la voz de Dios de hacer el bien...
Si se pudiera erradicar la corrupción de lo económico habría plata para varios proyectos.

Perfil:

El cardenal Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga es el arzobispo de Tegucigalpa. En la última elección papal cobró gran notoriedad por considerársele un importante candidato al trono de San Pedro.
Un rasgo que destaca en el cardenal hondureño es su carisma, inteligencia y activismo por erradicar la pobreza en el mundo. Es salesiano y se graduó de maestro en la Escuela Normal Alberto Masferrer de San Salvador.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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