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El Salvador en perspectiva
Ataques suicidas
Aunque Jordania es una monarquía
constitucional hereditaria gobernada por un rey, Abdullah, su política
liberal y estrechas relaciones con Estados Unidos le ha ganado la enemistad
del mundo islámico
Publicada 20 de noviembre 2005, El Diario de
Hoy
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Mario
Rosenthal*
El Diario de Hoy
editorial@ elsalvador.com
La captura de una mujer y su posterior confesión de haber participado
en uno de los tres ataques suicidas simultáneos a hoteles en Amman,
Jordania, la semana pasada, y haberse identificado como iraquí
y miembro de Al Qaeda, ha revelado por primera vez la manera en que los
terroristas operan en forma independiente, sin coordinación central,
unidos sólo por su dedicación al mismo propósito
central de los terroristas, que es matar a todos los que consideran enemigos
del Islam.
Cuatro terroristas iraquíes, tres hombres y una mujer, decidieron
sacrificar sus vidas para dar un golpe diabólico impresionante
contra herejes jordanos, que se habían dado cita esa mañana
para celebrar una boda y otras festividades en hoteles de lujo en Amman.
Los terroristas se vistieron elegantemente y se infiltraron como invitados
a los eventos, y posteriormente se convirtieron en explosivos humanos.
Pero el destino intervino, la única mujer que participó
llegó con su esposo y se apostó a un lado del salón
donde se celebraba una boda.
Cuando el esposo detonó la bomba que portaba y voló en pedazos
llevándose consigo medio ciento de los invitados entre hombres,
mujeres y niños, la mujer trató de detonar la potente bomba,
que su esposo le había puesto como cincho, pero no funcionó.
Desconcertada por la destrucción en la elegante sala y viendo los
pedazos de cadáveres a su alrededor, la terrorista trató
de huir, pero luego fue capturada y enseguida confesó y se dejó
filmar mostrando el cincho que no pudo detonar.
Se han calificado estos hechos como los peores que ha sufrido el reinado
de Jordania, que ha sido leal aliado de Estados Unidos en toda su historia
moderna. Informes preliminares estiman que murieron por lo menos 57 personas
y que 100 fueron heridas. Jordania es el cuarto beneficiario más
grande de ayuda de Estados Unidos y ha sido su aliado en los conflictos
con Iraq y Siria. Aunque Jordania es una monarquía constitucional
hereditaria gobernada por un rey, Abdullah, su política liberal
y estrechas relaciones con Estados Unidos le ha ganado la enemistad del
mundo islámico.
Dar su vida por defender un ideal no es del todo desconocido en el mundo
occidental, pero la mayoría de personas encuentra la idea de los
ataques suicidas repugnante. La tragedia que describimos arriba nos obliga
a preguntar: ¿Cuál es el motivo tan fuerte que induce a
estos terroristas a inmolarse? Ni la religión ni la ciencia ni
la filosofía ni nuestra cultura lo justifican. Para la ciencia
de lo mental, la sicología, el suicidio es una enfermedad que se
describe como una depresión mayor. En otras palabras, entre nosotros
consideramos que suicidarse por un ideal o por el amor es una locura.
No obstante, el sacrificio mayor que puede hacer un hombre, por cualquier
motivo a través de toda la historia escrita, ha sido dar la vida.
El máximo castigo hasta por el peor de los crímenes invariablemente
ha sido la ejecución o sea quitar la vida al supuesto culpable.
Tan nocivo es este concepto para nuestra cultura, que en la mayoría
de los países civilizados la pena de muerte ha sido abolida, como
lo es en El Salvador, porque se considera cruel e inhumana.
La idea de que la religión de Mahoma condona y premia matar en
nombre de Alá, prevalece en oriente, pero no es cierto. El libro
sagrado de los musulmanes, el Qurán (Corán), que los fieles
creen fue dictado literalmente a Mahoma por el ángel Gabriel en
el Siglo VII, prohibe matar civiles y tomar rehenes entre otras cosas.
Pero no hay autoridad central religiosa para el Islam, como el Vaticano
de los católicos, y el Qurán se observa según la
interpretación del dirigente religioso que siguen y que difiere
mucho con otros líderes, como se ve en los conflictos internos
armados y políticos en Iraq.
*Escritor y columnista de El Diario de Hoy.
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