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El Diario de Hoy
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Se puede entrar en la historia de muchas maneras, pero es seguro que
ningún tenista hubiera elegido la que le tocó ayer al argentino
Gastón Gaudio, nombre ineludible en los libros del futuro a la
hora de hablar del primer jugador en toda la existencia del Masters en
perder un partido sin ganar juego alguno.
Claro, Gaudio está en la historia también por su título
de Roland Garros 2004, pero el número nueve del mundo vivió
ayer un nuevo capítulo de su historia de altos y bajos, de alegrías
y tristezas.
Gaudio fue, en definitiva, fiel a sí mismo: capaz de lo mejor y
lo peor en una misma temporada, un mismo torneo, un mismo partido. Aunque
ayer nunca tuvo posibilidad de dar vuelta al marcador.
Fue curiosamente en los minutos posteriores a la derrota más aplastante
de su vida cuando el argentino más sonriente, suelto y analítico
se mostró con los periodistas. “Creo que hubo algo de las
dos cosas”, dijo Gaudio cuando se le preguntó si el partido
lo perdió él o lo ganó Federer.
Sin misericordia
Federer dijo no haber sentido pena por Gaudio, y buscó ser prudente
y amable.
“Yo, en su lugar no estaría avergonzado. Es la primera vez
que juega una semifinal del Masters. Esto es tenis, esto sucede. Él
lo intentó. Aunque es muy sorprendente, sobre todo entre jugadores
de primer nivel”.
Federer rió tras preguntarle si Gaudio no tendrá a partir
de ahora motivos para mirarlo con escasa simpatía.
“No vamos a tener problemas en el futuro. Creo que nos sonreiremos
la próxima vez que nos veamos”.
Gaudio admitió haber tenido ganas de abandonar la cancha, y Federer
dijo que fantaseó con el peligro de que Gaudio se llevara un juego
en el final del partido.
“Llegué a pensarlo, porque él estaba 30-0, mi devolución
cayó justo en la línea, y podría haberlo perdido.
Pero si quedas 5-1 después viene el 5-2, el 5-3... Mejor no”,
dijo Federer, que no recuerda haber ganado jamás por 6-0 y 6-0.
“Sí hubo un 6-0, 6-0 y 6-2. Ante Gran Bretaña en la
Copa Davis”, dijo con irónica sonrisa al periodista inglés
que seguía hurgando en la herida de Gaudio.
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