Eugenia Velásquez
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
En lo que va del año, cinco sismos en magnitud Richter contabiliza
el Servicio Nacional de Estudios Territoriales (SNET), como los más
fuertes en el país.
El jueves en la noche, uno de ellos de 6 sacudió a San Salvador
y el occidente del país. El 1 de julio se produjo el primero de
la serie, con una magnitud 6.2 y epicentro frente a la costa de Nicaragua.
A diferencia de este temblor, el del jueves, según informó
Griselda Marroquín, sismóloga del SNET, a pesar de haber
sido de menor magnitud, se percibió con mayor fuerza porque se
originó a 30 kilómetros de la playa Conchalío, de
La Libertad.
El segundo se dio el 7 de agosto y la magnitud fue de 5.2. Luego, el 4
de mayo se inicia un enjambre sísmico con un temblor de grado 5.
Éste, según Marroquín, tuvo su epicentro en la zona
de Apaneca, de Ahuachapán, y Juayúa, de Sonsonate.
El evento duró cerca de 10 días, en los que se registraron
más de 50 sismos sentidos por los habitantes de ambos sectores.
La experta aduce que el fenómeno se debió a que en ese lugar,
el terreno tiene más fallas sísmicas.
El 27 de octubre se produjo otro de 5.1. Para detectar los movimientos
telúricos, el SNET ha instalado 21 estaciones sísmicas en
puntos estratégicos del país, las cuales funcionan con energía
solar.
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