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| Atención. Un médico revisa la respiración a un niño. Foto EDH
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Alejandra Dimas/Yensi Ortíz
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
De los 284 medicamentos del cuadro básico, 42 están agotados; otros 11 están a punto de seguir ese camino.
La farmacia de consulta externa y ambulatoria del hospital San Rafael, uno de los principales centros de atención de emergencias del país, registra cerca de 20% de desabastecimiento.
Margarita de Fuente, directora médica del hospital, dijo “que se está tomando alternativas, sobre todo, en antibióticos en el área de consulta externa”.
El problema es con insumos tan básicos como el acetaminofén. Para superar esta falta, recetan diclofenac. En algunos casos, la limitantes es cuestión de presentación. Así el ibuprofeno en jarabe tiene como alternativa el mismo medicamento en tabletas de 400mg.
Roxana Rodríguez, jefa de farmacia del San Rafael, es consciente que deben tomar decisiones en donde se debe sacrificar a los pacientes menos graves para conservar remedios para los encamados.
“El primer sacrificado, definitivamente aquí, es el paciente ambulatorio porque tenemos bajo presupuesto de medicamentos y quierase o no, puede pedir prestado con algún familiar, pero el paciente ingresado si está cubierto con este tipo de medicinas porque ya está ingresado en la institución”, respondió la funcionaria.
Una de las primeras que se marchó de la farmacia con gesto de resignación fue Miriam González, una mujer diabética de Lourdes, Colón, La Libertad.
“Tal vez consigo que alguien me preste para comprar el frasco de insulina porque ahorita no hay en el hospital”, dijo preocupada. La señora sabe que la inyección de la hormona es necesaria para regular la cantidad de glucosa de su sangre.
En el hospital Bloom, la situación parece que pinta un poco mejor, pero no es para lanzar las campanas.
En un sondeo a varias pacientes se pudo constatar la falta de antibióticos, anticonvulsionantes y otros insumos. Todo ello, además de insumos, y la negativa del director del centro, Ulises Iraheta, quien indica que muchas veces el problema es que el médico receta medicamentos que no tiene el hospital.
Además, los exámenes de resonancia magnética ya no se realizan porque no hay fondos para comprar las placas que captan la imagen, tampoco los de Rayos X, bilirrubina.
Al respecto, el ministerio de Salud habla de escasez de insumos como guantes y jeringas, no así de medicamentos.
Este tipo de limitantes no es nueva en los centros. Producto de las fallas en la compra conjunta, los principales centros médicos han quedado desabastecidos varias veces este año.
“El problema es de guantes, jeringas,...
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Limitantes. La farmacia del San Rafael es la que tiene mayor desabastecimiento. Foto EDH |
A pesar de la cantidad de medicinas del cuadro básico que faltan en los hospitales San Rafael y Bloom, para el viceministro de Salud, Ernesto Navarro, las necesidades de esos hospitales son otras y se resolverán con el refuerzo que ya aprobó el Ministerio de Hacienda.
“En el Bloom se ha dado un refuerzo que está en trámite ahorita y no habrá problema. En los otros (hospitales) se ha dado un refuerzo para aliviar la situación. El problema no es de medicinas sino en insumos para limpieza y de guantes, jeringas, pero se está solventado”, respondió Navarro.
Alcides Urbina, director general de salud y aseguramiento de la calidad, reiteró que el ministerio ya autorizó un dinero adicional al Sibasi La Libertad, el cual se hará efectivo la próxima semana.
El director de Bloom, Ulises Iraheta, admite algunas carencias, pero no de insumos. Un ejemplo es el aparato para los TAC, averiado desde hace varios meses.
A pesar de que muchos pacientes, como se constató ayer se iban sin receta y algunos pediatras consultados lo confirman, el responsable de la entidad niega niega cualquier desabastecimiento.
Con respecto a las deficiencias para practicar los exámenes de laboratorio, indicó que es por la demanda de las operaciones de corazón que recientemente se realizaron por una misión de médicos alemanes.
Sin embargo, los extranjeros traían todos los insumos, menos anestésicos, según indicaron en su momento.
“En el hospital Bloom se ha dado un refuerzo que está en trámite ahorita y no habrá problemas”
Ernesto Navarro
Viceministro de Salud
Con recetas sin cambiar
En dos sondeos que se realizaron en los hospitales Bloom y San Rafael se constató que la mayoría de los pacientes se volvía sin las recetas. La única opción era para el paciente era pagar el fármaco de su bolsillo. |
Antihipertensivos
Paciente: Luis E. Melara
inSUFICIENCIA RENAL
Su madre, Claudia Aparicio, viajó desde Usulután para el control mensual de su pequeño. Ha tenido que comprarle propanol para atender la hipertensión que también se le ha combinado. “Toca comprarlo afuera, pero hay medicamentos que son bien caros”, dice. Cada caja de 20 pastillas le cuesta cerca de $10 dólares. |
Antibióticos
Paciente: Herber Romero
INFECCIÓN URINARIA
Claudia Romero, de la Comunidad Amaya, de San Salvador, también llevó a su hijo de un año a pasar consulta al Bloom, pero tuvo que regresar a casa sin la medicina.
De dos recetas que le dio el doctor, la farmacia no le suministro ninguna. “Dicen que no tienen dicloxacina ni ibuprofeno”, comentó. |
EXáMENES
Paciente : José Perdomo
INSUFICIENCIA RENAL
Desde Berlín, Usulután, Ana Ruth Gómez llevó al niño a recibir su tratamiento de diálisis. Esta vez le indicaron un análisis de nitrógeno uréico, pero que tendría que hacerlo fuera del hospital. Además le recetaron etalpa, (vitamina D), y carbonato de calcio, pero no se los dieron. Aunque los necesita, sabe que no puede comprarlos. |
Tratamiento
Paciente:Miriam González
problema de Diabetes
El viaje que hizo la mujer desde Lourdes, Colón, La Libertad, no tuvo frutos. Aunque la receta era vieja, tenía la esperanza de que después de varias semanas, en la farmacia del Hospital San Rafael, encontraría la Insulina que no puede comprar con lo que gana de costurera. Al final, tendrá que conseguir prestado. |
Antibiótico
Paciente: Julio Recinos
daño en el ojo
Una infección que ha prevalecido en los ojos de Julio desde la semana pasada lo llevó a pasar consulta. El hombre vive sólo y su trabajo de pepenador no le dio tiempo para ir antes al hospital. No obstante, de nada le valió porque el ungüento que le recomendaron ya se había agotado en el centro. |

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