elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

Comentario de la semana
Sobre los mensajes de Aznar

El ex gobernante español también habló de la igualdad de oportunidades y de la responsabilidad individual --básica para salir adelante--, así como de la importancia de la competencia en la economía de mercado

Publicada 19 de noviembre 2005, El Diario de Hoy


Eduardo Torres*
El Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com


Una historia de éxito fue la que vino a compartir con nosotros José María Aznar, ex presidente del Gobierno español, en su disertación sobre la transición en España, léase de ser uno de los países más pobres de Europa a convertirse en la octava economía en el mundo. Habiendo llegado al poder en 1996, contó que recibía donaciones la madre patria hace poco más de una década, en calidad de país subdesarrollado.

Estabilidad y control presupuestario; impulso a la reforma económica; liberalización de los distintos sectores económicos; privatización de empresas públicas; flexibilización del mercado laboral y reducción de impuestos, y apertura económica fueron, desde su punto de vista, la clave del éxito. Resultado: Seis millones de nuevos empleos generados en España, durante sus ocho años como inquilino en el Palacio de La Moncloa, de 1996 a 2004.

Mientras escuchaba de este pensador durante la mañana de lunes y, con posterioridad, al final de la tarde en el ENADE, de que “no hay mejor política social que la de crear empleos”, se me venía a la mente cuánto no darían los nostálgicos del derrumbado sistema que imperó en la extinta Unión Soviética, por tener una historia medianamente exitosa que contar, ya no se diga una como la que escuchábamos.

Aznar le dijo a dos periodistas de este periódico que desde su punto de vista, el factor más complicado en la política iberoamericana es el retorno del populismo a la América Latina. “La existencia del castro-chavismo”, dijo, “bien alimentado y regado por los petrodólares es motivo de inseguridad y preocupación para todos los latinoamericanos”.

El ex gobernante español también habló de la igualdad de oportunidades y de la responsabilidad individual --básica para salir adelante--, así como de la importancia de la competencia en la economía de mercado. Enfatizó en su presentación en el ENADE, que desde los primeros años de la transición española (1975-1976), se decidieron los diferentes sectores a buscar acuerdos constitucionales --reglas del juego-- que llegaran a ser, como en efecto sucedió, respetadas y aceptadas por todos.

Los Pactos de La Moncloa, alcanzados en 1978, no sólo les permitió pasar de un régimen autoritario a uno democrático, pero también --con la reforma económica subsiguiente--, de ser un país retrasado, para los estándares europeos, a octava economía en el mundo.

José María Aznar urgió a los salvadoreños, a partir de la propuesta de ANEP --que como paso inmediato tiene cinco puntos muy sensatos por realizar durante el actual quinquenio--, a encontrar consensos básicos para nuestra sociedad. A participar, además, en la economía del mundo de hoy, con empresas tecnológicamente avanzadas y productivas, con un buen sistema laboral, abonando entre todos a la competitividad del país.

En resumen, los mensajes del ex presidente del Gobierno español fueron fortalecer nuestra débil institucionalidad, solidificando y profundizando la democracia. En el plano económico, pues recomendó la apertura de mercados --con liberalización--, estabilidad presupuestaria y tomar decisiones sobre las reformas que por la propia dinámica de cada sociedad, incentiven el desempeño de los agentes económicos.

A pregunta específica de uno de los dos periodistas de El Diario de Hoy relacionada con la participación en la democracia, para acceder al poder y de ahí construir un socialismo a la venezolana, José María Aznar tomó aire para responder: “Ese es un discurso de los (años) treinta. ¡Han pasado ochenta años! Muchas cosas han pasado. Ha pasado la Segunda Guerra Mundial. Estamos en la era de la globalización, de la Internet. El Muro de Berlín cayó.

La Unión Soviética desapareció. Intentar utilizar la democracia como un elemento instrumental para implementar un sistema socialista, son los viejos partidos comunistas de los años treinta los que así la ven”.

*Lic. en Ciencias Jurídicas y columnista de El Diario de Hoy.

 

elsalvador.com WWW