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Del hospital a un nuevo hogar

Larga recuperación. Jennifer, la niña símbolo de la tormenta Stan, dejó el Bloom tras un largo mes ingresada. Como su familia, necesita atención sicológica

Publicada 15 de noviembre 2005 , El Diario de Hoy


2:30 p.m.
Estrena vivienda. La menor, quien fue dada de alta, cumplirá 9 años el 17 de noviembre en una nueva casa amueblada. Foto EDH

Eugenia Velásquez
El Diario de Hoy

nacional@elsalvador.com

El rostro del dolor y la desesperación que muchas familias sufrieron como consecuencia de la tormenta Stan se resumen en un nombre: Jennifer Torres Cerna, de siete años.

La frágil niña que a la luz de una cámara de televisión o el flash de las fotografías solía esconderse bajo las sábanas de una cama de la sala de Cirugía Plástica del Hospital Nacional de Niños Benjamín Bloom, ayer, prefirió bajar la mirada y permanecer en silencio hasta que llegó su madre, Blanca Lidia Cerna, con un vestido nuevo para su partida.

Después de permanecer un mes y ocho días internada en ese centro por las lesiones sufridas el 5 de octubre, cuando un alud de tierra le dejó medio soterrada, Jennifer recibió el alta.

La espera por salir del hospital se hizo larga para la niña, momento que Laura Chacón, una de las fisioterapistas que la atendieron en su estadía, aprovechó para despedirse de ella.

5 de octubre
Sobrevive. Varios bomberos rescatan a la pequeña.. Foto EDH

La evaluación que la profesional hace de la niña parece ser acertada a la luz del brillo que denota la mirada de la pequeña. “En lo psicológico es donde más necesita apoyo”, refiere.

La misma opinión tiene el cirujano Antonio Bonilla. Según dijo, no hay nada más hostil que un hospital para que un niño se recupere. Claro, después de haberse asegurado médicamente que Jennifer solo necesitará de sus terapias y tratamiento ambulatorio en la Clínica de Úlceras y Quemaduras, en el anexo del Bloom

Por lo menos un año calcula la fisioterapista que podría ser el tiempo que la niña necesite para rehabilitar por completo sus movimientos físicos, tomando en cuenta que los cirujanos tuvieron que amputarle dos de sus dedos del pie izquierdo.

Sin embargo, hay un tema en el que tanto ella como el cirujano Bonilla coinciden en que podría durar por el resto de su vida.

Los sobrevivientes de la familia de Jennifer, su padre, su madre, sus tres hermanos y ella misma, deberán someterse a una serie de terapias psicológicas, para superar el trauma que les dejó la tormenta Stan, con la pérdida de dos miembros del núcleo familiar.

12:00 m.
Salida. La jovencita lució un vestido nuevo en su partida. Foto EDH

Mientras, Nelson Armando Torres, el padre de la pequeña, con lágrimas en los ojos, recibió a su hija en una nueva casa amueblada, ubicada en un complejo habitacional del Centro Integral de Desarrollo Comunitario (CIDECO), localizado en la carretera a La Herradura, en La Paz.

La entrega oficial la hizo el viceministro de Vivienda, Francisco Vega, acompañado de personeros de CIDECO y del Fondo de Inversión Social para el Desarrollo Local (FISDL), quienes son los responsables de la donación del inmueble, así como de canalizar la ayuda monetaria que instituciones y personas particulares le proporcionó a la familia.

Aunque los esposos Torres Cerna se mostraron satisfechos por las atenciones recibidas, ambos tienen muy presente el vacío por la muerte de dos de sus hijos soterrados.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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