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| Confianza. La selección
charrúa entrenó ayer en el estadio Olímpico
de Sidney, con la esperanza de solventar un difícil encuentro
contra Australia. Foto EDH
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Redacción Deportes
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Uruguay y Australia se juegan la vida mañana (en horas de la
madrugada en El Salvador) en su afán de acudir a la Copa del Mundo
de Alemania 2006.
Será un partido incierto. Sin favoritos. Australia cayó
derrotada en Montevideo 1-0, un marcador que no dejó tranquilo
a nadie en Uruguay, pero sí esperanzó a los australianos,
que esperan remontar el marcador en el estadio Olímpico de Sidney.
Uruguay llega a la capital australiana sin haber ganado ni un solo partido
fuera de casa durante la eliminatoria, pero no por eso lleva el ánimo
destruido.
Al menos así lo muestra el delantero Álvaro Recoba, para
quien la renta del 1-0 es suficiente para viajar a Alemania el próximo
año.
“Estoy seguro que iremos a Alemania”, afirmó Recoba
tras el entrenamiento de ayer en el estadio Olímpico de Sidney.
La respuesta
Pero igual de confiado se mostró el delantero australiano Mark
Viduka, que espera remontar el 1-0 de la ida. “Estamos realmente
confiados. Creo que los aficionados en Sidney nos ayudarán a que
la pelota entre”, aseguró el delantero del Middlesbrough
inglés.
Uruguay lo tiene complicado. La falta de definición le preocupa,
y más después de que no pudo recuperar al pichichi de la
Liga Española Diego Forlán, quien se quedó en Buenos
Aires para rehabilitarse.
Ahora la preocupación charrúa se traslada al árbitro
español Luis Medina Cantalejo, quien de los 82 partidos que ha
dirigido en su carrera, en 40 ganaron los locales y sólo 22 los
visitantes, según un reporte del diario Últimas Noticias,
de Montevideo.
Alemania conocerá mañana a los últimos cinco participantes
de su Mundial del próximo año. España, Suiza y República
Checa casi están adentro. Trinidad y Tobago, Bahrein, Australia
y Uruguay viven en vilo.
España no se confía de nadie
La selección española, con Luis Aragonés al frente,
entrenó ayer en Bratislava feliz al lado de un colectivo eufórico,
que en cualquier caso no quiere caer en la trampa del conformismo y saldrá
a ganar para mantener una buena imagen mañana en el Tehelne Pole
Stadion.
El 5-1 de la ida de la repesca invita a la confianza absoluta. De ahí
que Luis Aragonés medite ya varios cambios, que comenzó
a refrendar en el primer entreno en Bratislava.
Bajo un frío que rondó los 4 grados de temperatura y una
sensación de indiferencia de parte de los aficionados eslovacos,
España espera certificar su pase al Mundial 2006.
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