Víctor Zelada
Uceda
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
El destacado trabajo del argentino Juan Quartarone al frente de San
Salvador no es casualidad. Su currículo pesa por sí sólo.
Tiene 40 años de conocer el medio futbolístico nacional.
Sus nueve finales, los tres títulos y tres empates abonan a su
experiencia. Además, es identificado como “Brujo” porque
ha salvado a varios equipos del descenso directo. Tomó las riendas
de los rayados con nueve puntos y en cinco partidos ya lo ha levantado
de nuevo.
¿Qué pensó cuando recibió la noticia
de dirigir de nuevo, después de pasar 230 días inactivo?
Pensé que dirigiría por primera vez. Vi la condición
del equipo y sus jugadores. Sabía el riesgo, pero lo que quería
era un trabajo.
¿La directiva del San Salvador le puso condiciones?
El equipo estaba bajo en la tabla. Y lo lógico que esperaban era
una reacción. En son de broma le dije a Jaime Rodríguez
“¿y qué tal si los llevo a la final? ¿Me darán
mi premio?”
Esas fueron las mismas palabras que utilicé al ADET cuando estaba
muy cerca de descender y al año siguiente (2000) disputamos la
final contra Firpo.
Su equipo ha resurgido en cinco partidos, ¿cuál es su secreto?No
es ninguna pócima ni hechicería, como dice la gente. A mis
jugadores les inculco que el trabajo de cada semana es lo que importa
y nada más. Por ejemplo, a ellos les decía hace unos días
que jugaríamos contra Firpo el partido más importante. Hoy
les digo que es contra Alianza.
Sobre el apodo de “Brujo”, ¿le molesta que
lo identifiquen así?
No me molesta que me digan “Brujo”. Al contrario, me siento
agradecido que la gente vea bien mi trabajo.
¿De quién fue la idea?
 |
| Satisfecho. Quartarone
espera que su equipo no baje la actitud positiva. No descarta la
clasificación. Foto EDH |
Cuando vine al país en 1966 Mario Castro, periodista del Diario
latino me tildó así, porque estaba dirigiendo al Juventud
Olímpica y los clubes grandes como Alianza, FAS, Águila
y, en su momento, la UES, perdían contra nosotros. Lo curioso es
que Juventud Olímpica tenía jugadores pequeños de
estatura.
Antes de que le dijeran “Brujo”, ¿cómo
le decían?
Tito.
¿Aquí o en Argentina?
Mi familia en Argentina me conocía así. Apodos no tenía.
¿Cuándo fue la última vez que viajó
a su país?
En 1989, con mi esposa y mi hija. Inconscientemente perdí el interés
de pedirle a los equipos que en el contrato se especificara que me darían
boleto ida y vuelta, como lo hacía antes.
¿Porqué dejó de hacerlo?
En 1984 mi mamá enfermó y murió. Mi padre lo mismo,
dos años más tarde. Me he quedado aquí, pero ya me
hace falta regresar otra vez.
¿Se considera un motivador?
Creo que me ha servido mucho el haber sido vendedor de libros y seguros.
Además, entiendo a los muchachos, porque yo también fui
futbolista. Sé cómo piensa un jugador.
Tiene fama de salvar equipos...
A muchos les he ayudado a no descender. A Cojutepeque dos veces, al ADET
una. También los ayudé a clasificar a semifinales. FAS,
Alianza... son algunos casos. Pero también los he llevado a que
sean finalistas. ADET y Balboa, los más recientes. Pero también
guardo tres recuerdos: con Juventud Olímpica (1973), con Platense
(1974) y FAS (1984).
De todos, ¿cuál recuerda más?
El de Platense, porque ganamos el campeonato nacional y también
la Concacaf.
A sus 40 años de residencia en el país, ¿tiene DUI?
He querido tramitarlo, pero por haraganería no lo he hecho. Al
rato me animo a hacerlo.
¿Tiene pasatiempos?
Me gusta ver partidos por la televisión. Confieso que antes practiqué
tenis. En el Centro Español, donde iba a jugar a veces, me decían
“Antitenis”, porque era malo. Otra forma para distraerme es
pasar tiempo con mis tres nietos.
¿Es hogareño?
Sí. No salgo mucho. Prefiero la familia.
¿Le gusta cocinar o lavar la ropa?
No, eso es para mujeres.
Humildad, carisma y mucha sabiduría
El carisma de Juan Quartarone es su mejor arma. El domingo contra Firpo
logró que su equipo asaltara el Sergio Torres. Y al final un grupo
de aficionados usulutecos en lugar de abuchearlo lo felicitaron: ¡Juanito,
vos si sos “Brujo”!, ¡Dejá al San Salvador y
venite con nosotros!... Ante la aprobación de los hinchas pamperos,
el DT capitalino los saludó a todos y les recordó: “¡Hey,
amigos, les cuento que dirigí al Firpo en 1989 y lo dejé
clasificado”.
Ante la respuesta del “Brujo”, volvió la insistencia
de los 15 aficionados que se quedaron minutos después, finalizado
el encuentro: “Venite con nosotros y así se va Leonel Cárcamo
Batres...”. Sin dudarlo, Quartarone les dijo que no, porque eso
no ha pasado por su mente.
Talvez muchos no se imaginan el cúmulo de experiencias que guarda
el entrenador argentino, quien con su llegada al cubil pantera ha inyectado
motivación a un grupo que estaba condenado a pelear con Balboa
el sótano del Apertura.
“San Salvador tiene muy buenos jugadores. Algunos jóvenes
que tienen que seguir formándose. Sé que podemos hacer algo
bueno con ellos”, indicó Quartarone sin falsas promesas.
Deseo
El sudamericano aclaró que firmó con los rayados hasta diciembre:
“mi mente no deja de pensar en la continuidad, pero termino contrato
hasta el final del torneo. No puedo adelantar si me quedo o no”,
detalló.
Al respecto, Jaime Rodríguez, director deportivo del club, aseguró
que: “Tendrá continuidad. Por lo que ha hecho en este momento,
tiene suficientes méritos para continuar al frente. Además,
fui yo quien lo recomendó. No necesita de currículo para
reconocer su trayectoria”.
El dirigente dice estar sorprendido por las “brujerías”
de Quartarone: “Sabe hacer los cambios de jugadores en el mejor
momento. Es un experto”, dijo.
 |