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Pedro Roque
El Diario de Hoy
editorial@ elsalvador.com
De entre las diferentes formas de “relación laboral”,
como la de empleado a tiempo completo o parcial, temporal, por horas o
contrato indefinido, estamos perfeccionando una forma de “relación
empresarial”, que llamaremos “socio colaborador” y que
se va a demostrar como muy útil para desarrollar nuevos negocios
o hacer crecer uno existente, participando de los beneficios y utilidades
del negocio a quienes los desarrollen.
Lo explico, por si al lector en su nueva proyección frente al TLC
o los nuevos retos, le puede ser útil...
Todo negocio requiere de por lo menos tres elementos básicos para
su funcionamiento: la in-fraestructura física para realizarlo,
es decir, el lugar dónde hacerlo. Los recursos para generar el
negocio, o sea las máquinas o equipos para producir o prestar servicios
y, tercero, las personas que combinen los recursos con la infraestructura
para prestar un servicio o fabricar un producto.
El cuarto elemento, imprescindible para todo negocio, son los clientes
y sus necesidades que siempre están y que lo que hace falta son,
precisamente, las personas que combinando sus propias características
personales con los recursos y la infraestructura existente, consigan interesar
a los clientes por sus productos y servicios, para lo cual necesitan un
plan de desarrollo del servicio o del producto y los canales de comunicación
estratégica, táctica y operativa.
Muy importante en esta relación empresarial, es que los interesados
dispongan de una serie de actitudes y aptitudes especiales, de entre las
cuales la primera es que “deseen ganarse sus ingresos”, no
sencillamente “cobrar mensualmente un sueldo”.
A la pregunta de los candidatos de ¿cuánto puedo ganar?,
la respuesta es “lo que sea capaz” en función de una
relación empresarial seria, que incluye el compromiso del tiempo
de trabajo para el desarrollo y la explotación del nuevo negocio,
pero no como empleado, sino como socio.
Otra pregunta, ¿y después de este tiempo puedo pasar a otro
estatus de socio en la empresa sin haber invertido en la infraestructura
y los recursos, es decir, pasar de socio colaborador a socio con otras
responsabilidades y beneficios en la sociedad, por ejemplo, ocupar un
cargo directivo y participar en otros negocios y en las utilidades de
la empresa? La respuesta es sí, pero debe haber desarrollado bien
el negocio bajo su responsabilidad y cumplir otros requisitos. Si no es
así en ese momento, continuará esforzándose hasta
conseguir merecer el nuevo cargo y los beneficios correspondientes.
¿Se trata de una relación temporal o fija?... Después
del tiempo de prueba razonable y demostrar la valía, es una relación
empresaria de socio fija.
¿Entonces, cuál es el problema de este nuevo tipo de relación
empresarial que estamos promoviendo? Ninguno, si se tiene una serie de
características personales imprescindibles para desarrollar un
negocio, por ejemplo, las siguientes: Tener un inmenso deseo de trabajar
en algo nuevo para desarrollarse y desarrollarlo. Es decir, una oportunidad
donde una vez acordado lo que es necesario hacer, disponer de independencia
para hacerlo y aplicar sin restricciones las iniciativas razonables que
hagan que el negocio funcione rentablemente. Ser creativo para proponer
y desarrollar formas innovadoras de hacer crecer el negocio sostenidamente.
Lealtad demostrable a la empresa y al negocio. Es imprescindible la capacidad
organizativa y coordinación de sus esfuerzos y su tiempo hacia
el rendimiento, ya que partimos de que es tan necesaria la dedicación
a la empresa como a la familia, y que hay que tener tiempo para todo y,
por último, la capacidad para desarrollar un sistema de seguimiento
para demostrarse a si mismo y a los socios de otros negocios de la empresa,
el desarrollo sostenible y rentable del negocio bajo su responsabilidad.
El desarrollo sostenible, porque la tendencia normal de todo negocio es
crecer hasta cubrir la de-manda para la que ha sido pensado y la rentabilidad,
porque si no es rentable no crece en su desarrollo económico tanto
en beneficio de la sociedad como en la del socio colaborador.
Así nace y disponemos de una oportunidad diferente para hombres
y mujeres que desean desarrollarse, realizando un nuevo negocio.
¿Usted cree que existen personas valientes que acepten estos retos?
Yo creo que sí, pues es una oportunidad diferente de desempeñarse
exitosamente como socio en una empresa en la que no se ha invertido en
los recursos caros, pero que se está dispuesto a invertir en ilusión,
dedicación y tiempo. ¿Usted se animaría?
*Ingeniero y columnista de El Diario de Hoy. pedroroque@telesal.net
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