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| Esperanza. Diane Carr se inyecta Follistim,
una droga que estimula la ovulación. Ella se prepara para
embarazarse por inseminación artificial. Foto/
AP |
Amy Harmon
El Diario de Hoy
internacionales@elsalvador.com
ATLANTA. Cuando Diane Carr cumplió 37 años con un enorme
deseo de tener un bebé y ningún verdadero amor para procrearlo,
comenzó, cautelosamente, a ver las otras opciones que había
relegado al fondo de su mente.
Como otras madres solteras que se ven a sí mismas buscando perfiles
en línea de donadores de esperma anónimos, Carr, una vendedora
de bienes raíces en Atlanta, se convenció rápidamente
de que comprar esperma era el método más fácil de
tener un bebé sin una pareja.
También llegó a la conclusión de que se ha convertido
silenciosamente en una opción socialmente aceptable, aunque sea
solamente porque tantas mujeres la adoptan.
Coincidentemente, la peinadora de Carr conocía a alguien que había
concebido de esa manera, al igual que una de sus clientas. Una oficina
en Atlanta de un grupo nacional de apoyo para “madres solteras por
elección”, se formó hace dos años y cuenta
con 26 miembros. En Internet, Carr descubrió cientos de mujeres
solteras embarazadas que intercambiaban notas. Algunas negociaban para
enviarle a otra el esperma sobrante.
“Hace cinco años, nunca se hubiera escuchado de esto”,
comentó Carr, quien se sometió al procedimiento de inseminación
el mes pasado. “Ahora, puedes hablar de ello, y está bien”.
Los bancos de esperma, que alguna vez atendieron a las parejas no fértiles
o de lesbianas, ven un crecimiento en sus negocios causado por las madres
solteras, al igual que los obstetras que llevan a cabo la inseminación
artificial.
La oleada de madres solteras que tienen bebés de manera deliberada
refleja su mayor capacidad para sostener una familia. Asimismo, ayuda
el hecho de que Internet haya eliminado la necesidad de salir de casa
para encontrar a un donador. Hoy, una mujer puede escoger al padre de
su hijo desde su sala, y hacer que envíen el esperma directamente
a su médico. Es más rápido y barato que la adopción,
y permite a las mujeres procrear sus propios hijos.
Las mujeres solteras siempre encontraron las reglas de adopción
más restrictivas para ellas incluso que para las parejas del mismo
sexo. Muchas dudan en tener simplemente una aventura sexual o usar a un
“donador conocido”, por temor a que el padre pueda reclamar
algún día derechos sobre el niño. P
ero miles de ellas se dirigen actualmente a páginas de bancos de
esperma en la Red, donde los perfiles de los donadores pueden ser clasificados
por su historial médico, sus antecedentes étnicos y una
gran diversidad de características físicas. C
omo un servicio de citas en línea, en el que nadie se cita nunca,
se ofrecen respuestas escritas a preguntas como “¿qué
es lo más divertido que te ha sucedido?” Algunas mujeres
buscan a hombres que no tengan antecedentes de cáncer en su familia.
Algunas buscan indicios del coeficiente intelectual. Otras buscan a un
hombre que pudiera ser su alma gemela. Otras más son más
pragmáticas.
“Estás pagando por ello, así que puedes buscar lo
mejor de lo mejor”, afirmó Anna Aiello, de 38 años,
madre de gemelos de un año de edad, quien consideró su capacidad
de seleccionar a un donador alto, rubio, de ojos azules y libre de enfermedades
genéticas como un consuelo por no enamorarse de alguien que, muy
probablemente, pudiera tener muchos defectos.
Los precios de los bancos de esperma van de $150 a $600 por frasco, más
costos de envío. En algunos bancos, los clientes pueden pagar un
cargo adicional por una fotografía de la infancia del donador,
o una grabación de su voz. Fairfax Cyrobank, uno de los mayores,
cobra más por donadores que tienen doctorados.

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