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Susto en la casa de los fantasmas

Alianza no puso a los titulares e igual avanzó.


Publicada 10 de noviembre 2005 , El Diario de Hoy

Improductivo. El atacante Francisco Jovel Álvarez pasó muchos apuros para superar la defensa de los vicentinos. Foto EDH

Mauricio Antonio Qüehl
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com

Les dicen los Fantasmas del Jiboa, pero ayer no fueron capaces de asustar a un Alianza, que dejó a la mayor parte de su plantel titular viendo el encuentro desde las gradas.

Independiente, con su liderazgo e invicto en la Segunda División y con un estadio vicentino a medio llenar, no fue capaz de intimidar a un cuadro blanco, que en el banquillo de suplentes tenía sólo nuevos valores. A excepción de William Machón, nadie de mayor peso o rodaje.

Los negroamarillos salieron con su cuadro estelar y con bastante entusiasmo en los primeros minutos de juego. Pero bastaron dos sustos para que la historia se escribiera desde muy temprano.

Ya Francisco Álvarez al minuto nueve había levantado a muchos de sus asientos, cuando quedó sólo contra el cuidavalla José Espinoza. Pero al momento de definir lo hizo desviado por el palo derecho.

Tres minutos más tarde Nelson Nerio sacó un trazo desde el corredor izquierdo que cruzó toda el área vicentina. Eduardo Retana ni marca alguna cerraba por el derecho y de cabeza puso el 0-1 en el marcador.

Aún no se digería el primer tanto albo cuando se vino el segundo. Retana robó un balón a Flavio Monteagudo y de primera sacó de derecha un balón, que le botó antes a Espinoza para el 0-2.

La afición de casa comenzó a desesperarse y repudiar el accionar de algunos de sus jugadores.

Muchos pedían a gritos los cambios de Espinoza y de Juan Fancisco Leyva. El entrenador Iván Ruiz sucumbió ante la presión y realizó las sustituciones.

No bastó

Guillermo Pino entró al marco y Jaime Méndez al sector ofensivo. Pero este siempre fue presa fácil de Jorge Rodríguez, quien lo intimidó con su mayor experiencia y picardía a la hora de ir a chocar.

Aún así, Independiente logró descontar en una jugada a balón parado. El zaguero Joao Da Silva al minuto 48 ponía el 1-2 y la ilusión en la grada.

Pero no alcanzó la reacción, lo que dio paso a la frustración y al desquite con el trabajo arbitral, que si bien tuvo algunos yerros, no incidió en el resultado.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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