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Tarde de amor y alabanzas

Enredados presentó su mensaje musical en El Salvador. El público católico abarrotó el gimnasio del Liceo Salvadoreño, la tarde del pasado sábado, y coreó los éxitos de cinco grandes intérpretes religiosos

Publicada 7 de noviembre 2005, El Diario de Hoy

Enloquecieron. El público de pie mostró su entusiasmo cuando Valverde y Ascoy unieron sus voces, en el escenario. Ambos gozan de una gran popularidad. Foto EDH


Maricris de la O
El Diario de Hoy
vida
@elsalvador.com

Las palmas y los gritos del público católico de El Salvador hicieron vibrar el gimnasio del Liceo Salvadoreño, la tarde del pasado sábado, al compás de las voces internacionales Daniel Poli (Argentino), Martín Valverde (Costa Rica), Luis Enrique Ascoy (Perú), Ziza Fernández (Brasil) y Migueli (España), quienes conforman enredados.

Fue el costarricense Valverde el encargado de romper el hielo en el escenario. Tras una breve muestra de sus habilidades artísticas invitó al peruano Ascoy a compartir con él la energía del público. Luego, sería este reconocido cantante quien llamaría a escena al prendidísimo español.

Migueli enloqueció a los espectadores con su estilo muy particular. Después se sumaron al show Poli y Fernández. Fue un enredo.

Desde el sur. Daniel Poli se hizo acompañar de su guitarra. Su tema “En nombre de Jesús” es muy conocida entre los católicos salvadoreños que cantaron al unísono. Foto EDH

Cada uno de ellos presentó una melodía. La primera interpretación como grupo fue "El credo", una de las melodías más reflexivas y conocidas de enREDados.
Al unísono

Los cinco artistas mantienen un ritmo propio, pero como un buen equipo fusionan sus cualidades en escena con un sólo objetivo: alabar a Dios y evangelizar a través de la música.
"Esperamos que la amistad y la unión que mantenemos entre nosotros se exprese en el escenario", agregó Daniel Poli, minutos antes de entrar al gimnasio del Liceo Salvadoreño.

Los artistas contagiaron de alegría y sentimientos al público, pero especialmente a los jóvenes, quienes eran la mayoría de éste.

Al final de la tarde, los cantantes habían cumplido con lo que expresaron. Fueron un sólo propósito y compartieron de la mejor manera el mensaje de Dios con amor y por amor a todos los salvadoreños.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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