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La Nota del Día
Reclutan talentos para difamarlos
El fanatismos aniquila el intelecto, embrutece
sin remedio, como está sucediendo en las sociedades musulmanas de
la actualidad, o fue el caso de Alemania e Italia hace setenta y tantos
años.
Publicada 7 de noviembre 2005, El Diario de Hoy
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El
Diario de Hoy
editorial@
elsalvador.com
Es importantísimo brindar una educación especial a los
jóvenes talentos del país”, nos dice un amigo lector
al referirse a nuestra nota del 1 de noviembre, "pero se tiene que
evitar que estos niños sean manipulados como sucede en la Universidad
de El Salvador". La UES, agrega, tiene un programa de formación
para niños que destacan en ciencias o matemáticas, pero
previsiblemente hay otras motivaciones tras ello.
No cuesta descubrirlas. La UES es el vivero de comunistas, resentidos
sociales, fanáticos, exaltados y potenciales terroristas, aunque
la mayoría de estudiantes consigue pasar por las aulas sin que
los indoctrinen. Desde que un joven pone pie en la UES, queda expuesto
a una incensante prédica del odio, a recibir imágenes distorsionadas
sobre las realidades nacionales, a visiones utópicas sobre lo que
pasa en Cuba y Venezuela, a la permanente diatriba contra el sector productivo,
el régimen jurídico, las estructuras sociales y el Mundo
Occidental. Lo sorprendente no es que salgan de allí tantos confundidos,
sino que la mayoría sea indiferente a la desinformación
de que es víctima.
Son claras algunas razones por las que la UES ha montado su programa de
niños talentos. La primordial es cumplir con el mandato de Gramschi:
la sociedad se controla a través de sus cuadros intelectuales,
profesionales y productivos; no son los campesinos y los trabajadores
los capaces de tomar el poder y ejercerlo, sino las estructuras mentales
superiores.
Además hay una consideración práctica de un enorme
peso: la aguda carencia dentro del movimiento comunista (sea FMLN, FDR
o los grupos afines) de gente pensante y con un superior nivel de capacidad,
lo que se refleja en los lastimosos pronunciamientos y propuestas que
hacen. Capacidad para destruir y matar les sobra, como lo demostraron
en los años del "conflicto", pero carecen de originalidad
o sustancia para construir algo. El programa equivale a buscar un mayor
nivel en los relevos generacionales que de manera forzosa han de darse.
Sólo crecerán bajo el sol de la libertad
El supuesto es comprobablemente falso. No es que no haya habido un gran
número de jóvenes inteligentes y con mucho espíritu
e imaginación reclutado por los comunistas. El problema, como se
señalaba en los Años Treinta durante las convulsiones que
recorrieron América, es que las "inquietudes sociales"
y el comunismo han sido la sepultura de incontables inteligencias hispanoamericanas.
El fanatismo aniquila el intelecto, embrutece sin remedio, como está
sucediendo en las sociedades musulmanas de la actualidad, o fue el caso
de Alemania e Italia hace setenta y tantos años. Entran inteligentes
a los "movimientos" pero no se quedan inteligentes.
De allí que la redada de niños talentos que está
haciendo la UES es un esquema destructor. En vez de verdaderamente formar
a esos niños y convertirlos en motores de nuestro futuro desarrollo,
están cortándoles las alas, extirpando su capacidad para
pensar con independencia, cegándolos.
La inteligencia es una planta que sólo florece bajo el sol de la
libertad. Se puede contrastar la atmósfera que priva en El Cairo,
la capital de una nación sometida política y espiritualmente,
con lo que describe Vargas Llosa del Berlín de hoy, uno de los
grandes centros de vanguardia artística y mental del Siglo XXI.

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