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Zidane no es profeta en su tierra

Así lo comprueban los conflictos étnicos que se dan en toda Francia


Publicada 7 de noviembre 2005 , El Diario de Hoy

Referente. El talentoso volante del Real Madrid, de origen argelino, hizo mucho por la integración. Se ve que no fue suficiente. Foto EDH



DPA
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com

No sólo la policía trata de disuadir a los jóvenes franceses en sus noches de vandalismo y disturbios de los últimos días en Francia.

También lo hacen otros ciudadanos comprometidos, entre ellos, las asociaciones deportivas, que lo tienen muy difícil porque el ejemplo del "dios del fútbol" Zinedine Zidane, originario de Argelia, ya no resulta atractivo.

Lo que cuenta ahora en un ambiente caldeado ya no es Zidane y otros ídolos del fútbol, sino los "camaradas mayores" del barrio.

"¡Ya basta! ¡No podemos romper sencillamente todo!" Con tono enérgico, Fatou llama al orden a cinco jóvenes que se disponían precisamente a salir a la calle para otra noche incendiaria. Fatou conoce a los chicos, y ellos le respetan.

Ola de conflictos

El hombre fuerte y deportista es uno de los "hermanos mayores", hombres jóvenes menores de 30 años que crecieron en los barrios socialmente conflictivos y que con algunos años menos también habían prendido fuego a coches de vez en cuando. Sin embargo, hoy el éxito de Fatou es parcial. Consigue disuadir a dos de los jóvenes, pero otros tres desaparecen en la noche.

En muchos barrios humildes los "hermanos mayores" se han convertido en una autoridad como mediadores y personas de contacto, pero también como animadores deportivos y sociales. Con frecuencia tienen detrás a las comunidades u organizaciones musulmanas que quieren ofrecer algún tipo de apoyo moral a los jóvenes.

Miembros de asociaciones deportivas vigilan los gimnasios. "Cada noche negocio con los jóvenes", señala Mohamed Rezzoug, del club de fútbol de Blanc Mesnil, del que forman parte 500 jóvenes. "No quiero que le prendan fuego al gimnasio o a la escuela maternal".

Cuando Francia se convirtió en 1998 en campeón mundial con Zidane, todo esto probablemente no habría sido necesario. Por aquel entonces, parecía que los futbolistas demostraban que los "Black, Blanc, Bleur" (Negros, Blancos, Árabes) podían superarlo todo unidos. Sin embargo, la ilusión no tardó en desvanecerse. "El fútbol no es la solución a todos los problemas", dice Rezzoug.

Entre los jóvenes predomina la idea de que "los franceses quieren a Zidane, pero no nos quieren a nosotros". Esta división ya se hizo patente en 2001, cuando los "Beurs" franceses abuchearon la Marsellesa en un Francia-Argelia.

En estos días, las calles por la noche están vacías, sin rastro de niñas ni mujeres jóvenes. El que tiene la posibilidad, estaciona su coche en un lugar seguro antes de que anochezca. La televisión mostró imágenes de familias que pasaban la noche en un cámping.

"Tememos por nuestros hijos", dicen los padres. "Su seguridad es lo primero". Tampoco los "hermanos mayores" pueden hacerles perder el miedo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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