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| Conectividad vial. Un elemento
que contribuyó al posicionamiento nacional fue la construcción
de modernas carreteras y obras de paso, que contribuyen al incremento
de la producción nacional. Foto EDH
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Guadalupe Hernández
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
El Salvador ganó este año, y por primera ocasión,
el primer lugar en competitividad del crecimiento en Centroamérica,
lo cual lo coloca en la posición número 56 de entre 117
países del mundo.
En los últimos años el ranking regional lo dominaba Costa
Rica, pero en esta ocasión descendió a la posición
64.
Los datos, que fueron presentados ayer en el informe anual de competitividad
del Incae Business School, indican además que el país alcanzó
el cuarto lugar a nivel Latinoamericano, después de México,
Chile y Brasil.
Rafael Castellanos, presidente del Comité Nacional del Incae, explicó
que el ejercicio mide tres tipos de índices de competitividad:
la global, en políticas de negocios y en el crecimiento, los cuales
surgen de más de 100 factores que se analizan. Estos se agrupan
en macro y micro categorías.
Posicionamiento
En el índice global el país ocupó la posición
60, en la parte de negocios se ubicó en el lugar 58, y en el área
de crecimiento fue el 56.
Las conclusiones del reporte global, realizado por el Foro Económico
Mundial, -compuesto por grandes corporaciones- indican que el país
ha logrado escalar en sus perspectivas de crecimiento, a mediano y largo
plazo, gracias a las sostenidas reformas económicas.
Los buenos resultados se debieron además a los avances en materia
de infraestructura, en lo que se refiere a conectividad y transporte aéreo.
Las políticas macroeconómicas y la lucha contra la corrupción
abonaron a obtener la categoría. Al igual, que los avances tecnológicos
y su accesibilidad. Por ejemplo, se indicó que ahora la mayoría
de personas tiene acceso a la telefonía móvil y celular.
“Salimos como los mejores, con operaciones de calidad mundial, lo
cual ha dependido de la inversión público-privada”,
dijo Castellanos.
Empero, aún hay áreas deficientes, como la seguridad ciudadana
y la burocracia en los permisos de construcción. Pero sobre todo,
en materia de innovación, lo cual debe de convertirse en el “gran
tema”, para los próximos años.
Los desafíos pendientes
Para continuar en la posición número uno recomiendan:
- Mejorar las deficiencia del sistema judicial.
- Llevar desarrollo económico a los municipios más pobres.
- Impulsar programas que mejoren las capacidades de la fuerza laboral
en el corto plazo.
- Fortalecer la educación media, creando alianzas entre universidades
y la empresa privada para producir talentos.
- Capacitar a más personas en el idioma inglés y en computación.
- Combatir la burocracia.
Innovar: es el próximo reto
Implementar un Sistema Nacional de Innovación es la estrategia
propuesta por la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo
Económico y Social (Fusades).
El sistema deberá estar articulado entre el sector público
y privado, incluyendo las universidades señaló Roberto Rivera
Campos,director del departamento de estudios económicos y sociales
de Fusades.
El esfuerzo permitiría transmitir la tecnología más
efectivamente. Sostiene que el Gobierno está dando pasos importantes,
pero el sector privado debe convertirse en el brazo derecho de la iniciativa.

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