 |
|
Calvario. Para millones de esposas, acurrucarse junto a su pareja
para un buen sueño no es una posibilidad. Foto/
AP
|
The New York Times
Lizette Álvarez
El Diario de Hoy
internacionales@elsalvador.com
Si hablamos de propuestas de matrimonio, esta fue clásica: Un
crucero por el Caribe, una noche llena de estrellas, una cena perfecta
y luego, tras retirarse a un balcón privado, una botella de champaña.
Ed Silcox Jr. puso una rodilla en el suelo y presentó un impecable
anillo de diamante a la futura novia, Johanna Murtha, quien contuvo las
lágrimas.
Se escabulleron hacia la cama, y cayeron felizmente dormidos uno en brazos
del otro. Luego, comenzó la farsa: Silcox, de 46 años, comenzó
a roncar; un crescendo que retumbaba en la cabina y que fue de apenas
un murmullo a un bufido insoportable. Los ronquidos entraron a través
de los tapones para los oídos de su nueva prometida, desafiaron
una pila de almohadas que cubrían su cabeza y resonaron por los
pasillos.
En poco tiempo, Silcox fue exiliado al balcón, donde durmió
todas las noches, soportando el viento, la salida del sol y un baño
de agua sucia desde arriba (mientras los mozos limpiaban el barco). Un
hotel en Puerto Rico no ofreció mucho respiro. En su desesperación,
Murtha, de 40 años, prefirió dormitar junto a la piscina,
en medio de una tormenta, en vez de no poder dormir junto a su novio.
Para millones de mujeres, acurrucarse junto a su pareja para un buen sueño
no es una posibilidad. Los ronquidos son algo incontrolado. Y no hay duda
de que los hombres roncan mucho más que las mujeres; algunos expertos
afirman que es ocho veces más probable que ronque un hombre que
una mujer.
Puede ser peor
En gran parte esto se relaciona con los músculos más gruesos
del cuello del hombre, ya que roncar es lo que ocurre cuando el aire pasa
entre el tejido relajado en la garganta, causando una fuerte vibración.
Beber demasiados cocteles empeora los ronquidos por la sencilla razón
de que relaja excesivamente el cuerpo.
Envejecer, y perder tono muscular, exacerba el problema. En algunos casos,
los genes son los culpables; algunas personas simplemente nacieron con
una vía respiratoria laxa. Además, el peso empeora los ronquidos
debido a que el cuello se vuelve más grueso.
La consecuencia, según los médicos, es una moderna versión
de las camas musicales, con legiones de mujeres molestas que se marchan
al cuarto para invitados o hombres con los ojos nublados, escabulléndose
tras ser enviados al sillón. Muchas parejas privadas del sueño
y estresadas evitan totalmente este preludio, prefieren dormir en habitaciones
separadas.
Peligro de infarto
Los médicos se apresuran a resaltar que roncar puede causar más
que falta de armonía en una relación. Más de 12 millones
de estadounidenses sufren de apnea durante el sueño en la
que el tejido blando en la parte posterior de la garganta se cuelga durante
el sueño y bloquea el paso del aire , y un gran número
de estas personas se sienten somnolientas en el trabajo, irritables e
incapaces de concentrarse.
En los casos más graves, la apnea puede provocar una alta presión
sanguínea, y en muchos menos casos a un ataque o un infarto, debido
a que el cuerpo lucha por obtener oxígeno.
Las parejas de recién casados y las parejas que tienen hijos pequeños
son las que pierden la paciencia más pronto. En general, las mujeres
de edad mayor toleraban los ronquidos de sus esposos, tal vez con irritación,
principalmente por razones culturales, pero también porque evitar
los ronquidos no era una opción hace 20 ó 30 años.
Las cosas son distintas entre las mujeres jóvenes, quienes muy
probablemente expulsan a su pareja de la recámara o lo instan a
perder peso, dejar de beber, usar remedios fáciles de conseguir
(que no siempre funcionan) o visitar a un especialista del sueño.
Hoy, en los centros para el sueño, donde las personas buscan un
tratamiento contra los ronquidos, los pacientes deben permanecer durante
la noche, para que sus ronquidos puedan ser observados y la causa detectada.
La compañía SleepQuest vende un aparato para observar el
sueño que las personas pueden usar en su casa. Según el
diagnóstico, los médicos (comúnmente especialistas
en los oídos, la nariz y la garganta), recomiendan perder peso
o alguna forma de tratamiento mecánico.
Los pacientes pueden recibir máquinas de presión del aire,
que bombean constantemente aire a través de una máscara
mientras el paciente duerme. O los adenoides, las amígdalas o la
úvula (esa campanilla en el fondo de la garganta) pueden ser removidos
para reducir al mínimo la vibración.
Silcox optó por la cirugía, soportó que su úvula
fuera retirada y su paladar blando fuera rasurado. El doloroso periodo
de recuperación duró dos semanas.

|