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Matan a testigo de crimen

Santa Ana. En abril, el joven fue herido al ser atacado por desconocidos. En ese hecho otra persona pereció. El ultimado era pieza clave para resolver el caso en los tribunales.

Publicada 3 de noviembre 2005, El Diario de Hoy

Víctima. Manuel de Jesús Martínez fue asesinado hace seis meses. José Mendoza resultó herido y declararía ante los tribunales. Foto EDH

Antolín escobar
El Diario de Hoy

elpais@elsalvador.com


No se escapó de la muerte. José Javier Mendoza, alias “El Negro”, de 22 años, fue miembro de la pandilla Pericos Locos.

El pasado mes de abril resultó herido al ser agredido a balazos, cuando se encontraba junto a otro presunto marero que pereció en el hecho.

Ayer fue atacado de nuevo y esta vez los criminales se aseguraron de matarlo.

Su muerte no sólo implica un incremento en las acciones violentas, sino también serios atrasos en el proceso judicial que se sigue contra un sujeto acusado de participar en el primer hecho.

Mendoza era el testigo clave en su contra.

El ataque

El 29 de abril, Mendoza y Manuel de Jesús Barrientos, se encontraban en la calle principal de la colonia Lamatepec.

Ahí les atacaron a balazos varios desconocidos, al parecer por rencillas entre pandilleros.

Barrientos pereció y José Javier resultó lesionado. Fue atendido en un centro asistencial.

Las autoridades identificaron y capturaron luego a William Guevara, como uno de los presuntos responsables del hecho.

Este enfrenta un proceso judicial, en el que Mendoza era el principal testigo de cargo.

Todo el proceso era visto con optimismo por los fiscales, hasta que se enteraron de la muerte de José.

De acuerdo a los informes policiales, el joven había sido amenazado varias veces, tras ser declarado testigo.

El martes a las cuatro de la tarde se encontraba en la colonia Lamatepec y notó que lo perseguían dos sujetos, por lo que corrió por varias cuadras.

Los desconocidos estaban a punto de alcanzarlo, pero él se introdujo a una vivienda.

Sus agresores también entraron y en el sitio lo acribillaron.

Los sujetos huyeron del lugar. Según datos de las policía y fiscales el cuerpo tenía seis impactos de bala, entre ellos uno en el rostro y otro en la cabeza.

Familiares del asesinado y vecinos del sector donde ocurrió el crimen, esperan que las autoridades identifiquen y detengan a los responsables.

 

Nutrido tiroteo

El hecho en que resultó lesionado Javier Mendoza, en abril, causó alarma.

  • Testigos
    Dos presuntos mareros atacaron a los miembros de la pandilla Pericos Locos
    ante decenas de personas.

  • Escape
    Ambos trataron de huir y fueron perseguidos. Manuel Martínez Barrientos, de 26 años, murió en un pasaje.

  • Balacera
    En la persecución, los atacantes dispararon en repetidas ocasiones. Los vecinos oyeron al menos 25 detonaciones.
 

Lamatepec, una colonia afectada por la violencia

Antolín Escobar

Protección. La vigilancia no reduce los actos de delincuencia. Foto EDH

La casa a la que ingresó José Javier Mendoza en un vano intento por escapar de sus homicidas, tenía la puerta abierta. No es frecuente en ese sector porque todos temen a la delincuencia.

Pero los propietarios de la vivienda explicaron que se dedicaban a pintar las paredes y por ello permanecían en esas condiciones.

Admiten que en el sector, la mayoría de vecinos tiene miedo continuamente. Ahí las maras merodean a toda hora, por lo que asaltos y agresiones físicas son frecuentes.

“Estamos cansados de esta situación, es momento de que las autoridades hagan algo que de verdad sea efectivo para devolvernos la tranquilidad”, manifestó un residente.


 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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