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Internos que alcancen mayoría de edad irán a penales

Un análisis. Los infractores que lleguen a la adultez serían sometidos a una evaluación por un comité multidisciplinario. Posteriormente será un juez quien autorice el traslado del recluso.

Publicada 2 de noviembre 2005 , El Diario de Hoy

Garantías. “Los que pasen a los centros penales de adultos deberán ser regidos por
las mismas garantías de la Ley Penal Juvenil” Foto EDH

Jaime García
El Diario de Hoy

nacional@elsalvador.com

Los menores infractores que cumplan los 18 años pasarán a centros penales de adultos, de acuerdo con una reforma que promoverá el Ministerio de Gobernación y que en principio cuenta con el aval de los jueces de la materia.

La iniciativa toma más cuerpo una semana después de que el Instituto Salvadoreño para el Desarrollo Integral de la Niñez y la Adolescencia (Isna) expusiera que no puede tener pleno control sobre estos internos en los resguardos juveniles.

Fuentes judiciales revelaron que las modificaciones han sido consultadas por abogados de Gobernación a jueces de ejecución de medidas al menor, a fin de que armonicen con los tratados internacionales de la niñez.

Los informantes explicaron que, según el proyecto, cuando un infractor llegue a los 18 años, será evaluado por un sicólogo, un educador y un trabajador social, a fin de que este equipo emita un dictamen para efectuar el traslado.

Un juez debe autorizar que sea reubicado en un sitio con las más adecuadas las condiciones de seguridad.

El año anterior, las autoridades modificaron la Ley del Menor Infractor para llamarla Ley Penal Juvenil y avalar la creación de centros intermedios, para confinar a los infractores que llegaran a la adultez hasta cumplir con el tiempo de reclusión, que no debe exceder de siete años.

Sin embargo, hasta la fecha sólo se ha creado uno de estos centros, donde permanecen 18 mayores de edad.

El Isna no ha podido frenar dos fugas masivas en los centros en Tonacatepeque e Ilobasco.
La mayoría de los escapados había llegado a la adultez y purgaba penas por homicidio y violación.

Modificación

Diputados a la Asamblea Legislativa, representantes de la Dirección de Centros Penales y jueces de menores consintieron la semana anterior en estudiar el cambio.

El impulso a la iniciativa fue confirmado por la Jueza Primera de Ejecución de Medidas al Menor Infractor, Aída Santos de Escobar, tras reunirse con el asesor del Ministerio de Gobernación, Rodolfo Garay Pineda.

Santos propuso que los cuatro centros de internamiento que funcionan en el país pasaran a ser administrados por Gobernación.

Sin embargo, el Ministerio de Gobernación ha desechado esa propuesta, porque no tiene el presupuesto para hacerse cargo.

Santos de Escobar detalló que de 368 infractores procesados con la ley de menores, el 40 por ciento ya es adulto. “Según los cálculos del Isna, en enero de 2006 habrá más adultos que menores en los centros de internamiento. Los adultos sumarán 201”, detalló la funcionaria judicial.

A criterio de la jueza, la Ley del Menor Infractor reguló separar a los infractores por sexo, edades y situación jurídica, pero tales disposiciones no se cumplieron. Indicó que con las reformas impulsadas en la Ley Penal Juvenil se le mandó al Isna que creara los centros intermedios, pero no se hizo más que separar a los internos según su pertenencia a pandillas.

Santos fue clara en que los internos que pasen a centros penales no perderán las garantías que les otorga la Ley Penal Juvenil y deberán estar separados del resto de presos adultos.

La funcionaria reiteró que las reformas no incluyen aumentar las penas de internamiento a los infractores.

No procede

Los jueces han solicitado que los centros de internamiento para jóvenes en conflicto con la ley pasen a manos de Gobernación, pero la entidad ha rechazado esa propuesta por falta de fondos.

Pocos
En el único centro intermedio del país y que fue creado el año pasado solamente se encuentran recluidos 18 adultos que fueron internados como menores con la Ley Penal Juvenil.


En 10 años hubo 75 emergencias

Las tensiones. La mayoría de problemas en los centros son por disputas y por fugas.

Garantías. “Los que pasen a los centros penales de adultos deberán ser regidos por
las mismas garantías de la Ley Penal Juvenil” Foto EDH

Desde que se crearon los centros de internamiento de menores en el país, hace diez años, los jueces encargados de aplicar la Ley Penal Juvenil han decretado 75 estados de emergencia.

La Jueza Primera de Ejecución de Medidas, Aída Santos de Escobar, dice que las emergencias se han debido a motines, fugas de internos, homicidios y reyertas de miembros de pandillas rivales, entre las causas más graves.

En un informe preparado por los jueces minoriles y la Oficina de Justicia Juvenil de la Corte Suprema de Justicia se detallan los problemas más relevantes detectados en los centros de menores del país.

Se indica que existe ausencia de programas para los infractores y que la separación de jóvenes se hace atendiendo criterios de distribución por pertenencia a pandillas y no por estados jurídicos, con lo que se fortalece el liderazgo nocivo en estos lugares.

El informe denuncia la negativa de los directores de los centros de realizar juntas disciplinarias a los internos, bajo el argumento de que hay gran cantidad de infractores y a la constante reincidencia a cometer faltas al reglamento.

Asimismo hay ausencia de programas reeducativos estructurados con trabajo terapéutico para educar con responsabilidad a los internos. En el área de salud se informa que hay deficiencias en la atención de servicios de salud para los problemas siquiátricos, adicciones y enfermedades como el VIH-Sida.


Isna avala estudiar la iniciativa

Douglas Gónzalez

La directora del Instituto Salvadoreño para el Desarrollo de la Niñez y la Adolescencia, Matilde de Quintana, pidió que la iniciativa de pasar a los infractores adultos a centros penales “sea analizada desde la misma ley y considerada por la Asamblea Legislativa”.

Según Quintana, su entidad mantiene una constante capacitación sobre el personal que trabaja en los centros de menores.

La semana anterior, la funcionaria admitió que las maras quieren mantener un control paralelo desde afuera y amenazan al personal de los planteles.

Hace un mes se fugaron 14 internos del centro de menores de Ilobasco. Diez de ellos fueron recapturados.

Posteriormente escaparon 11 del centro de Tonacatepeque. Sólo uno ha sido detenido nuevamente.

La mayoría de estos ha sido juzgado por homicidio y violación.

Según las autoridades, 175 internos en el sistema penal juvenil pagan penas por homicidio.
En este sentido, la jueza de menores de Santa Ana, Berta Najarro, indica que debe haber un mayor incentivo a través de nuevos planes que establezcan reforzar de manera constante el sistema.

Jueces en la materia han consentido que los adultos pasen a presidios, pero que se les respeten las garantías que les da la Ley Penal Juvenil.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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