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El
Diario de Hoy
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Centenares de sirios agitaron banderas, prometieron respaldar a su presidente
e insistieron que Siria es inocente del asesinato de un ex primer ministro
libanés y otras 20 personas, en una protesta que efectuaron ayer
cerca de la Embajada de Estados Unidos, tras aprobar el Consejo de Seguridad
de la ONU una resolución contra el país árabe.
No somos criminales. No somos terroristas. Solamente necesitamos
paz, declaró uno de los manifestantes en la plaza Al-Rawda.
El Consejo de Seguridad aprobó por unanimidad el lunes una resolución
que exige la cooperación de Siria con los investigadores de la
ONU que examinan el asesinato cometido el 14 de febrero de Rafik Hariri
y otras 20 personas mediante una poderosa carga explosiva.
La resolución copatrocinada por EE.UU., Gran Bretaña
y Francia advirtió que son posibles más medidas
si Siria no coopera plenamente con la investigación que encabeza
el fiscal alemán Detlev Mehlis.
En un informe inicial al Consejo de Seguridad, Mehlis concluyó
que Hariri no podría haber sido asesinado sin la complicidad de
los servicios de espionaje sirio y libanés, y acusó al gobierno
de Damasco de cooperar con la investigación solamente en
una forma limitada.
El Consejo de Seguridad dio un nuevo mandato a Mehlis, que el lunes regresó
al Líbano en medio de intensas medidas de seguridad. La resolución
pide a Siria que detenga a cualquiera que los investigadores de la ONU
consideren sospechoso y les autoriza a fijar el lugar y las condiciones
bajo las cuales serán interrogados.
Se prevé que Mehlis, cuyo mandato fue prolongado hasta el 15 de
diciembre, pedirá que sea interrogado el hermano y el cuñado
del Presidente sirio Bashar Assad, mencionados como sospechosos en el
informe presentado el 28 de octubre.

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