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| Optimismo. Hay niños que se ofrecen para
pintar cruces a cambio de unas monedas. Foto
EDH |
Corresponsales
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
No se permitirá hoy la venta de alimentos, flores y golosinas en
el interior de la mayoría de cementerios. Quienes se dedican a
estas actividades aprovecharon desde el sábado hasta ayer para
hacerlo.
Azucena Lobos es una vendedora de tortas de maíz que logró
un puesto frente al cementerio migueleño, ella tiene ya cuatro
años de hacer lo mismo y confía en que al menos sacará
los gastos.
Desde el domingo, el interior de este camposanto parece un mercado. Hay
ventas de comida, flores, personas que se ofrecen a limpiar o pintar tumbas.
Facilidades
en Ahuachapán
Todas las labores fueron coordinadas en el cementerio de
esta ciudad desde hace varias semanas.
- Quienes llegan a pintar cruces y mausoleos, pagarán a la
alcaldía un máximo de 1.50 de dólar por la temporada.
- Los que se ofrecen para limpiar, no cancelarán nada.
- Ahí, mientras trabajadores municipales limpian los accesos,
albañiles particulares mejoran muchos de los nichos. |
Hoy todos tendrán prohibido el acceso, para evitar el desorden.
Las autoridades locales han cerrado la avenida Roosevelt a la altura de
la 2a. y 6a., así como la 9a. y 11a. avenidas Norte, esto para
facilitar el paso de dolientes y las ventas informales.
Caminar por el cementerio permite apreciar el ingenio de muchos para ganarse
unos centavos. Son decenas de jóvenes y niños los que se
ofrecen para limpiar tumbas o pintarlas.
La pintura de una lápida cuesta cuatro dólares y por cada
letra que resaltan, piden cinco centavos.
No todos aceptan contratarlos.
José Zavala aseaba la tumba de su abuelo y expresa que no lo hace
por tacañería, sino porque piensa que es lo menos
que puede hacer por un hombre tan bueno. Mientras trabaja, recuerda
las virtudes de su antepasado.
Problemas
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Prevención. En el camposanto migueleño piden evitar
zancudos.
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| Labor. En La Unión, el aseo de tumbas
es minucioso. Foto EDH/Josue
Bonilla |
Los unionenses tienen menos fortuna. El domingo, muchos de los que llegaron
a asear tumbas o dejar flores, recibieron como primera impresión
desagradable, un contenedor de basura que estaba cruzado en el paso de
los dolientes.
Además, los pasajes internos estaban sucios.
Al parecer, inescrupulosos llegan a lanzar desechos al sitio y es evidente
la falta de mantenimiento por parte de la municipalidad.
No es justo que dejen todo para última hora, expresó
disgustada una mujer que visitaba la sepultura de su madre.
Ella piensa que bien se puede asear al menos una vez por semana, y no
sólo cuando saben que llegarán muchas personas.
Otros, disgustados, expresan que hasta animales muertos y en estado de
descomposición fueron encontrados en el sitio.
En este municipio sí habrá ingresos para quienes se dedican
a limpiar mausoleos. Abunda la suciedad.

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